Etiqueta: defensa personal

  • Luchar no es “masculino”. Es natural.

    Luchar no es “masculino”. Es natural.

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    *English below!*

    Autora: Toby Israel

    El Peligro de la Polaridad

    “En este momento te siento realmente en tu energía masculina con este límite”.

    Hace un buen tiempo, un amigo me dijo algo así cuando le expresé un límite durante un evento.

    Fue esa energía “masculina” la que pareció dar en el punto: sabía que yo hablaba en serio. Su elección de palabras me molestó entonces, hace años, y todavía hoy el recuerdo está vivo en mí.

    Creo que esas palabras se han quedado conmigo durante tantos años porque desde entonces las he escuchado repetidas o reflejadas de muchas maneras. Como instructora de Autodefensa Holística, trabajo mucho con los límites.

    La gente me ha sugerido, sutilmente y abiertamente, que ayude a las mujeres a “conectarse con su energía masculina”, que establecer límites es un “atributo masculino” (¡y también lo son la ambición y la acción!), y que “el flow” es una cualidad particularmente femenina. Explicaré por qué creo que esto puede ser problemático.

    Pasé la mayor parte de diciembre en el Lago Atitlán en Guatemala, rodeada de gente hermosa y colorida jugando en un Wonderland de movimiento y prácticas espirituales, muchas de las cuales me encantan. Sin embargo, estas comunidades y espacios a menudo se superponen en un Diagrama de Venn con lo que llamaré “Polarity Speak” (El lenguaje de la polaridad), y después de semanas de escuchar a la gente hablar de “su lado femenino” y “tu lado masculino” cómo si fuera cualquier cosa, siento el deseo de responder.

    Polarity Speak utiliza el lenguaje de la polaridad (energía femenina y energía masculina, que gobiernan el universo pero trascienden cualquier concepto humano de género) para etiquetar los rasgos de personalidad socializados como “masculino” o “femenino”, fusionando así lo espiritual con lo social y perpetuando normas binarias de género.

    No estoy en contra de la polaridad como concepto. Creo que todos tenemos un trabajo profundo que hacer para buscar las partes de nosotros mismos que hemos abandonado, llamarlas de vuelta e integrarlas en el tejido texturizado de nuestro ser. Sin embargo, no estoy de acuerdo con la forma en que el uso descuidado del lenguaje puede reforzar sutilmente los estereotipos de género y, cuando se incorpora inconscientemente a una escala social y cultural, perpetuar los sistemas en los que florecen la violencia y el abuso.

    Este es el por qué:

    1. Para empezar, no estoy “en mi energía masculina” cuando establezco límites firmes, persigo activamente mis objetivos o enseño defensa personal. Y si crees que luchar no es “femenino”, entonces,
    2. No has estado poniendo mucha atención a la naturaleza. Tus estereotipos binarios de género están perpetuando un sistema social en el que las mujeres y las niñas son socializadas para permanecer calladas y ser amables y pequeñas, su instinto natural de protegerse, pelear y gritar suprimido por la educación, la cultura popular y gente como tú diciendo que “se comporten como una dama” y,
    3. Tal vez sea hora de considerar que “estar en tu flow” es un cumplido cargado, porque a veces es código para “tener límites débiles” o “ceder a los deseos de los demás, generalmente hombres”.

    Para empezar, no estoy “en mi energía masculina” cuando establezco límites firmes, persigo activamente mis objetivos o enseño defensa personal. Y si crees que luchar no es “femenino”, entonces,

    No has estado poniendo mucha atención a la naturaleza. Tus estereotipos binarios de género están perpetuando un sistema social en el que las mujeres y las niñas son socializadas para permanecer calladas y ser amables y pequeñas, su instinto natural de protegerse, pelear y gritar suprimido por la educación, la cultura popular y gente como tú diciendo que “se comporten como una dama” y,

    Tal vez sea hora de considerar que “estar en tu flow” es un cumplido cargado, porque a veces es código para “tener límites débiles” o “ceder a los deseos de los demás, generalmente hombres”.

    ¿Estoy enojada por la super-abundancia de prejuicios de género y valores patriarcales arraigados escondidos ​​en el discurso de polaridad consciente, todo lo cual veo correr desenfrenado en las redes sociales, en capacitaciones y retiros espirituales, y dentro de mis propios círculos cercanos de amigos? Sí, lo estoy.

    (Ahí voy de nuevo, conectando con mi energía masculina con toda esta rabia intelectual… a menos que se vuelva histérico, entonces eso es 100 por ciento energía femenina, ¿no?)

    Pero pregúntale a Kali sobre la ira. Pregúntale a Lilith. Pregúntale a Artemisa.

    El divino femenino inventó la rabia y los límites firmes. Estos arquetipos femeninos bailan en los cimientos de mi trabajo de autodefensa y empoderamiento. Me animan con voces ni femeninas ni masculinas, un tenor más allá de la polaridad, más allá de los binarios. Enseñar a las mujeres a usar sus cuerpos y voces para protegerse no se trata de aprovechar su energía masculina; se trata de recordar su poder inherente. (No es necesario apoyarse en tropos cansados ​​​​que asocian la masculinidad con la fuerza).

    Este discurso de polaridad que me está molestando le gusta asociar el poder de una mujer exclusivamente con su sexualidad. Sí, recuperar la sexualidad y el placer, rechazar la culpa y la vergüenza que envuelvan los cuerpos y el sexo es revolucionario y poderoso.

    Si, y también…

    Y también, mis genitales y mi útero no son mi única fuente de poder, y ciertamente no mi única fuente de valor. El esquema de polaridad demasiado simplificado parece sugerir que lo “femenino empoderado” reside, únicamente, en la vagina. (Código para el mito milenario y siempre corrosivo: la fuerza física, mental o verbal es dominio de los hombres).

    Durante décadas, la Autodefensa y Empoderamiento (ESD) ha buscado quebrantar los estereotipos de género dominantes con respecto a la fuerza física mediante la enseñanza de técnicas adaptadas a las fortalezas de los cuerpos de las mujeres (por ejemplo: caderas y piernas, técnica efectiva sobre la fuerza bruta).

    El mensaje:

    1. No tienes que ser más grande y más fuerte para ganar la pelea,
    2. Todxs somos fuertes de diferentes maneras y,
    3. Con el entrenamiento adecuado, una posición vulnerable puede transformarse en una posición de poder (por ejemplo, tumbado en el suelo).

    No tienes que ser más grande y más fuerte para ganar la pelea,

    Todxs somos fuertes de diferentes maneras y,

    Con el entrenamiento adecuado, una posición vulnerable puede transformarse en una posición de poder (por ejemplo, tumbado en el suelo).

    Sin embargo, recientemente, muchos de mis colegas y yo hemos comenzado a alejarnos lentamente del lenguaje de género. ¿Por qué? En primer lugar, no todos los agresores son hombres (aunque, sí, la mayoría de los perpetradores de violencia contra las mujeres lo son). En segundo lugar, no todas las víctimas ​​son mujeres, y es hora de enseñar a todos los cuerpos cómo protegerse, a todas las edades. Y finalmente, no todas las participantes que se identifican como mujeres encajan necesariamente en el cuadro creado por la frase, “la fuerza de una mujer está en sus caderas”.

    A medida que aprendemos más, buscamos hacerlo mejor. La inclusión hoy no se ve igual que hace 10 o incluso cinco años. Tampoco el discurso sobre temas de género, justicia social o prevención de la violencia.

    El lenguaje del respeto y la comunicación consciente está evolucionando. Entonces, ¿por qué no la polaridad?

    Me preocupo cuando veo viejas estructuras patriarcales de género y control disfrazadas de empoderamiento, sanación o relaciones “conscientes”. Me preocupa porque es innegablemente seductor y peligroso.

    Esto es un poco una conjetura, pero es fácil imaginar cómo Bikram, Yogi Bhajan, Osho u otros líderes espirituales modernos podrían haber usado el lenguaje de la polaridad para manipular a sus víctimas. ¿Qué mujer no quiere ser una diosa evolucionada y sexy, dueña del flow y la entrega? No estamos muchas décadas más allá de los ideales binarios de los años 50 y 60, la mujer como una diosa materna, cariñosa, receptiva, y el hombre fuerte, masculino y proveedor.

    Y oye, hay valor en conectarse con cada parte de nuestra experiencia humana: fuerza, intelectualidad, límites, ambición y acción… y también emoción, vulnerabilidad, entrega, fluidez y receptividad. Si alguien encuentra o facilita el crecimiento o la curación a través del trabajo de polaridad, sin causar daño a nadie, ¡bravo!

    Pero si el truco de magia sintáctico de aislar lo “masculino” y lo “femenino” de sus raíces de género es realmente una fachada apenas velada para perpetuar los estándares de “masculinidad” y “feminidad” de siglos pasados… Next!

    ¿Qué viene después de la polaridad?

    Sobre la Autora

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    Toby Israel es la fundadora y facilitadora de Mujeres Fuertes Costa Rica. Instructora de defensa personal (Certificación Completa, ESD Global) y maestra de yoga, facilita retiros y talleres para inspirar y transformar a partir de la conexión con nuestra fuerza interior. Vino a Costa Rica en 2017 para sacar su maestría en la Universidad para la Paz. Se quedó por el sol, la papaya y la comunidad.

    Toby Israel is the founder of Mujeres Fuertes Costa Rica. As an ESD instructor (Level 4, ESD Global & Trainer of Trainers) and yoga teacher, she facilitates retreats and workshops designed to inspire and transform through connection to our inner strength. She came to Costa Rica in 2017 for a Master’s degree from the University for Peace. She stayed for the sunshine, the papaya, and the community.

    I’m Not “in my Feminine” & you’re Not “in your Masculine”—the Danger of Polarity Speak.

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    Author: Toby Israel

    Originally published on elephant journal.

    “I really feel you in your masculine right now with this boundary.”

    A good while ago, a friend said something along those lines when I expressed a boundary to him during an event.

    It was that “masculine” energy that seemed to drive it home—he knew I was serious. His choice of words nagged me then, years ago, and the memory is still alive for me today.

    I think those words have stuck with me for so many years because I have since heard them repeated or reflected in many ways. As an empowerment self-defense instructor, I work a lot with boundaries.

    People have suggested, subtly and outright, that I help women “connect with their masculine,” that boundary setting is a “masculine attribute” (and so are ambition and action!), and that “flow” is a particularly feminine quality. I’ll explain why I think this may be problematic.

    I spent most of December on Lake Atitlán in Guatemala, surrounded by beautiful, colorful people playing in a wonderland of movement and spiritual practices, many of which I love. However, these communities and spaces often overlap in a stout Venn diagram with what I will call “polarity speak,” and after weeks of hearing “in her feminine” and “your masculine side” slung around with gleeful abandon, I feel called to respond.

    Polarity Speak is utilizing the language of polarity (feminine energy and masculine energy, which govern the universe but transcend any human conception of gender) to label personality traits socialized as “male” or “female,” thus conflating the spiritual with the social and perpetuating binary gender norms.

    I am not against polarity as a concept. I think there is deep work for all of us to do in seeking out the parts of ourselves we have abandoned, calling them home, and integrating them into the textured fabric of our being. I do, however, take issue with how the careless use of language can subtly reinforce gender stereotypes and—when unconsciously embedded at a social and cultural scale—perpetuate systems in which violence and abuse flourish.

    Here’s why:

    1. To begin with, I am not “in my masculine” when I set strong boundaries, actively pursue my goals, or teach self-defense. And if you think fighting is not “feminine,” then,
    2. You have not been paying much attention to nature. Your binary gender stereotypes are perpetuating a social system wherein women and girls are socialized to stay quiet, be nice, and play small, their natural instinct for self-preservation, fighting, and yelling suppressed by education, popular culture, and people like you telling them to “act like a lady,” and,
    3. Maybe it’s time to consider that “being in your flow” is a loaded compliment, because sometimes it is New Age code for “having flimsy boundaries,” or “ceding to the desires of others, usually men.”

    To begin with, I am not “in my masculine” when I set strong boundaries, actively pursue my goals, or teach self-defense. And if you think fighting is not “feminine,” then,

    You have not been paying much attention to nature. Your binary gender stereotypes are perpetuating a social system wherein women and girls are socialized to stay quiet, be nice, and play small, their natural instinct for self-preservation, fighting, and yelling suppressed by education, popular culture, and people like you telling them to “act like a lady,” and,

    Maybe it’s time to consider that “being in your flow” is a loaded compliment, because sometimes it is New Age code for “having flimsy boundaries,” or “ceding to the desires of others, usually men.”

    Am I pissed off by the superabundance of gender biases and entrenched patriarchal values couched in conscious polarity speak, all of which I see running rampant on social media, in spiritual trainings and retreats, and within my own close circles of friends? Yeah, I am.

    (There I go again, in my masculine with all this intellectual rage…unless it becomes hysterical, then that’s 100 percent feminine, right?)

    But ask Kali about anger. Ask Lilith. Ask Artemis.

    The divine feminine invented rage and strong boundaries. These feminine archetypes dance at the foundations of my self-defense and empowerment work. They cheer me on with voices neither feminine nor masculine, a tenor beyond polarity, beyond binaries. Teaching women to use their bodies and voices to protect themselves is not about tapping into their masculine side; it is about remembering their inherent power. (Leaning on tired tropes associating masculinity with strength not required.)

    This polarity-speak that is getting under my skin likes to associate a woman’s power exclusively with her sexuality. Yes, reclaiming sexuality and pleasure, rejecting guilt and shame around bodies and sex is revolutionary—and powerful.

    Yes, and…

    And, my genitals and my womb are not my only source of power, and certainly not my only source of value. Oversimplified polarity schema appear to suggest that the “empowered feminine” resides—only—in the vagina. (Code for the age-old and always corrosive myth: Physical, mental, or verbal strength is the domain of men.)

    For decades, empowerment self-defense has sought to undermine dominant gender stereotypes regarding physical strength by teaching techniques tailored to the strengths of women’s bodies (think: hips and legs, effective technique over brute force).

    The message:

    1. You don’t have to be bigger and stronger to win the fight,
    2. We are all strong in different ways, and,
    3. With the right training, a vulnerable position can transform into a position of power (ie. Lying on the ground.)

    You don’t have to be bigger and stronger to win the fight,

    We are all strong in different ways, and,

    With the right training, a vulnerable position can transform into a position of power (ie. Lying on the ground.)

    Yet, recently I and many of my colleagues have begun to make a slow shift away from gendered language altogether. Why? First, not all attackers are men (even though, yes, most perpetrators of violence against women are). Second, not all defendants are women, and it is time to teach all bodies how to protect themselves, at all ages. And finally, not all participants who identify as women will necessarily fit into the curvy box created by the phrase, “a woman’s strength is in her hips.”

    As we learn more, we seek to do better. Inclusivity today does not look the same as it did 10 or even five years ago. Neither does the discourse on gender issues, social justice, or violence prevention.

    The language of respect and conscientious communication is evolving. So, why not polarity?

    I worry when I see old, patriarchal structures of gender and control dressed up as empowerment, healing, or “conscious” relating. I worry because it is undeniably seductive—and dangerous.

    This is somewhat conjecture, but it is easy to imagine how Bikram, Yogi Bhajan, Osho, or other modern spiritual leaders might have used the language of polarity to allegedly groom their victims. What woman doesn’t want to be a sexy, evolved goddess, mistress of flow and surrender? We are not so many decades beyond the binary ideals of the 50s and 60s, the woman as goddess-like, nurturing, receptive, and the man as strong, masculine, providing.

    And hey, there is value in connecting with every part of our human experience: strength, intellectuality, boundaries, ambition, and action…and also emotion, vulnerability, surrender, flow, and receptivity. If someone finds or facilitates growth or healing through polarity work, without causing harm to anyone else, good on them.

    But if the syntactic magic trick of isolating “masculine” and “feminine” from their gendered roots is really a thinly veiled front for perpetuating past centuries’ standards of “masculinity” and “femininity”…next.

    What comes after polarity?


    Sobre la autora

    Toby Israel es la fundadora y facilitadora de Mujeres Fuertes Autodefensa. Instructora de defensa personal (Certificación Completa, ESD Global, Formadora de Instructoras, Credencial ESDP con la Association of ESD Professionals) y maestra de yoga, facilita retiros y talleres para inspirar y transformar a partir de la conexión con nuestra fuerza interior. Vino a Costa Rica en 2017 para sacar su maestría en la Universidad para la Paz. Se quedó por el sol, la papaya y la comunidad.

    Toby Israel is the founder of Mujeres Fuertes Costa Rica. As an Empowerment Self-Defense instructor (full certification and trainer of trainers, ESD Global) and yoga teacher, she facilitates retreats and workshops to inspire and transform through our connection with our inner strength. She came to Costa Rica in 2017 to complete her Masters at the University for Peace. She stayed for the sunshine, the fruit, and the community.


    Sobre Mujeres Fuertes Autodefensa

    Mujeres Fuertes es un proyecto de autodefensa apoyando a todas las personas a vivir una vida libre de miedo y llena de confianza.

    Aprovechen nuestros recursos digitales de autodefensa:

    • Un blog con docenas de artículos sobre la autodefensa, la prevención de violencia, y otros temas relacionados.
    • Un canal de YouTube con MUCHOS talleres de autodefensa grabados.
    • Un handbook en formato PDF ilustrado explicando todas las técnicas.
    • Un curso digital autodidacta.
  • Preguntas Frecuentes

    Preguntas Frecuentes

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    Estamos a punto de celebrar 4 años de actividades de Mujeres Fuertes en Costa Rica (y más allá) y nos parece que hace falta una página de preguntas frecuentes en nuestro sitio.

    Durante los últimos 4 años nos han hecho las siguientes preguntas con bastante regularidad. En el futuro, tendremos esta página para aclarar estas dudas! La estaremos poniendo al día a cada rato. Si no ves la respuesta que buscas, nos puedes escribir por correo a mujeresfuertescostarica@gmail.com.

    Preguntas Frecuentes Sobre Mujeres Fuertes y la Autodefensa Holistica

    Pregunta: ¿Necesito experiencia previa para participar?

    Respuesta: ¡No! No se requiere ninguna experiencia previa–ni en artes marciales, ni en yoga–para participar en una actividad de Mujeres Fuertes. Tampoco necesitas tener ningún nivel físico especial. ¡Todas las habilidades, cuerpos, y experiencias son bienvenidas!

    (Si es un curso avanzado o hay prerrequisitos, eso será muy claro en la información del evento.)

    P: ¿Dónde están ubicadas?

    R: Mujeres Fuertes es un proyecto ambulante. No tenemos una locación fija o un centro físico… todavía. Nos movemos por toda Costa Rica—y a veces todo el mundo!—para impartir talleres de autodefensa.

    ¿Quieres armar un curso en tu comunidad? Hablemos!

    P: ¿Qué arte marcial enseñan?

    R: Nuestro método de Autodefensa Holística NO es un arte marcial, aunque usamos varias técnicas físicas de muchas artes marciales como Krav Maga y Jiu Jitsu. Es una metodología de prevención de la violencia basada en el ESD (Empowerment Self-Defense), a lo cual hemos agregado varias herramientas de yoga, meditación, movimiento somático y artes de sanación.

    Para saber más sobre la diferencia entre las artes marciales y la autodefensa, lea nuestro blog sobre el tema: https://www.mujeresfuertes.org/post/la-diferencia-entre-las-artes-marciales-y-la-autodefensa

    P: ¿Pueden ir hombres?

    Respuesta corta: A veces. Ofrecemos muchos talleres de autodefensa para mujeres y personas no-binarias, y algunos para todes, donde pueden asistir hombres. (Si nos ves en un festival o evento comunitario, por ejemplo, esos talleres casi siempre estarán abiertos a todos géneros.)

    ¿Pero sabes que? Los hombres que preguntan eso NUNCA se apuntan a esos talleres cuando los ofrecemos. Jmmm…

    P: ¿Puedo llevar a mi hija de x años?

    Respuesta corta: Depende de ti. Creemos que la autodefensa no tiene edades, y hay niñes en muchos de nuestros talleres. Eso dicho, hablamos de temas fuertes como el abuso doméstico y la violencia sexual, y tu decides si quieres que tu hija este presente. Además, a veces tenemos conversaciones largas que pueden ser aburridas para les niñes. Si llevas a tu hija, eres 100% responsable de su comportamiento y te comprometes a cuidar el espacio de aprendizaje para las otras participantes.

    P: ¿Hacen talleres o cursos para grupos privados (ie. familias, escuelas, empresas, amigas)?

    R: ¡Sí! Solo es cuestión de agendar una fecha. Si vives fuera del GAM se cobra transporte y alojamiento por encima del costo del taller. Escribenos para saber nuestros precios y opciones de cursos: https://www.mujeresfuertes.org/contacto

    P: ¿No están enseñando a la gente cómo ser más violenta? Osea ¿la defensa personal no es oponer violencia con violencia?

    R: No! Enseñamos un método deprevención de la violencia.Somos anti-violencia, ¡y sobre todo anti-violencia hacia nosotros!

    Lastimosamente vivimos en un mundo donde la violencia de género es común. Queremos tener las herramientas necesarias para movernos por ese mundo con seguridad y confianza. Y queremos lo mismo para nuestras participantes.

    Como dice mi instructora Yudit, si voy a andar en barco, quiero saber como nadar. No es que vaya buscando caerme al agua, pero prefiero saber como sobrevivir si pasa lo peor. Y ¡puedo disfrutar mucho más de mi gira en barco sabiendo que estoy preparada! No queremos y no buscamos riesgo, pero vivir en el mundo es arriesgado. Lo podemos disfrutar más sabiendo que estamos preparadas para todo.

    Enseñamos también que la pelea más exitosa es la que nunca sucede. Muchas herramientas de autodefensa se tratan de evadir, escapar, desescalar, prevenir, interrumpir o buscar apoyo paraevitarviolencia. Las técnicas físicas nos empoderan y nos dan confianza en nuestro uso de las técnicas no-físicas que podemos usar TODOS los días: decir que no, usar la voz, poner límites, interrumpir situaciones incómodas, huir de situaciones peligrosas, nombrar y visibilizar el abuso, etc etc.

    P: ¿De qué se trata este proyecto?

    R: Mujeres Fuertes es un proyecto de empoderamiento apoyando a las mujeres, los niños y todas las personas a vivir una vida libre de miedo y llena de confianza. A través de los talleres, cursos, y retiros, compartimos una defensa personal “holística” que permite a nuestros participantes a conectar con un “No” fuerte con Autodefensa, y un “Sí” auténtico con yoga, comunicación consciente, ceremonia, y comunidad.

    En Mujeres Fuertes, ofrecemos experiencias profundamente transformadoras, con una perspectiva única sobre la defensa personal, el empoderamiento, y el aprendizaje.

    Te mereces sentirte segura en la calle, en tu casa, y en tu cuerpo. Buscamos brindarte herramientas para que te sientas más segura, explores a fondo tu potencial y te sientas aún MÁS empoderada.

    P: ¿Qué aprenderé en un taller o curso de Mujeres Fuertes?

    R: En un curso de autodefensa holística:

    – Vas a conocer una forma de crear límites claros para aprender a protegerte.

    – Aprenderás técnicas sencillas y efectivas de defensa personal–tanto física como verbal.

    – Te reconciliarás con un NO fuerte, seguro, y auténtico.

    – Hallarás un SÍ con mayor confianza en ti misma.

    – Sentirás tu propia fuerza y crecerá tu empoderamiento.

    – Aumentará tu poder para vivir una vida plena sin miedos.

    – Incorporarás técnicas prácticas, físicas y emocionales, para tu defensa personal.

    Y mucho más!

    ¿Tienes otras dudas? Escribenos para saber más: https://www.mujeresfuertes.org/contacto


    Sobre la autora

    Toby Israel es la fundadora y facilitadora de Mujeres Fuertes Autodefensa. Instructora de defensa personal (Certificación Completa, ESD Global, Formadora de Instructoras, Credencial ESDP con la Association of ESD Professionals) y maestra de yoga, facilita retiros y talleres para inspirar y transformar a partir de la conexión con nuestra fuerza interior. Vino a Costa Rica en 2017 para sacar su maestría en la Universidad para la Paz. Se quedó por el sol, la papaya y la comunidad.

    Toby Israel is the founder of Mujeres Fuertes Costa Rica. As an Empowerment Self-Defense instructor (full certification and trainer of trainers, ESD Global) and yoga teacher, she facilitates retreats and workshops to inspire and transform through our connection with our inner strength. She came to Costa Rica in 2017 to complete her Masters at the University for Peace. She stayed for the sunshine, the fruit, and the community.


    Sobre Mujeres Fuertes Autodefensa

    Mujeres Fuertes es un proyecto de autodefensa apoyando a todas las personas a vivir una vida libre de miedo y llena de confianza.

    Aprovechen nuestros recursos digitales de autodefensa:

    • Un blog con docenas de artículos sobre la autodefensa, la prevención de violencia, y otros temas relacionados.
    • Un canal de YouTube con MUCHOS talleres de autodefensa grabados.
    • Un handbook en formato PDF ilustrado explicando todas las técnicas.
    • Un curso digital autodidacta.
  • Es Nuestro Derecho Sentirnos Valoradas

    Es Nuestro Derecho Sentirnos Valoradas

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    *English below!*

    Autora: Amy Schmidt

    Hace unos años, enseñé un taller de empoderamiento a través de la defensa personal, o ESD, para un grupo de niñas y adolescentes en Costa Rica. Había 10 niñas, entres las edades de 5 a 13 y con personalidades desde la más tímida a la más precoz. Hicimos un retiro de siete días con participantes de los Estados Unidos y nuestra actividad para el sexto día fue crear conexiones y enseñar las técnicas a unas niñas de la comunidad local.

    El ESD es distinto de otras formas de defensa personal enseñadas a mujeres. Está enfocado en límites personales y en técnicas verbales. Hay conversaciones y conexiones que van mucho más allá que solo entrenar técnicas físicas. Hay espacio para procesar y enfrentar a nuestro pasado mientras practicamos herramientas para hacerlo también con nuestro futuro. Nos apoyamos entre nosotras.

    Cuando llegaron las niñas, todas estábamos muy cansadas –física, sentimental y mentalmente-, pero las niñas nos contagiaron su energía. La hora siguiente estuvo llena de movimiento, juegos, bulla, risas, golpes y patadas. Las chicas hicieron bien las prácticas. No dimos ninguna explicación y no fue necesario. Ellas sabían cuál era el objetivo.

    No siempre tenemos las estadísticas memorizadas, pero aún a una edad temprana, identificamos el peligro. Llevamos este conocimiento innato en nuestras células desde muchas generaciones de violencia patriarcal.

    ¿Sabemos de dónde viene el peligro?, ¿es siempre algo ocultado en una calle oscura?, ¿un atacante desconocido? Claro que no.

    No solo estamos en peligro caminando solas por la noche. Estamos en peligro en nuestros lugares de trabajo, en escuelas, en nuestras casas y en las casas de familiares; con gente que conocemos y en quienes confiamos, con gente a la que amamos.

    He escuchado muchas veces un punto de vista, normalmente de hombres, que el problema es solo la existencia de algunos hombres malos en el mundo. De hecho, solo hay gente mala. A esto me gusta llamarle:“La Teoría de Los Hombres Malos”.Los hombres malos matan, roban, violan y hacen daño. Gente buena es gente buena. La Teoría de los Hombres Malos honra a los hombres buenos, porque obviamente, no todos los hombres son así. Los hombres buenos desean que los malos dejen de abusar de niños y de mujeres y desean que se encierre a los malos en la cárcel y así, vivir en paz.

    Este discurso es frustrante por varias razones. En primer lugar, es demasiado simplificado. Además, permite una carencia de responsabilidad. Los “hombres buenos” no tienen que analizar/criticar sus propios comportamientos, porque son, según ellos, hombres buenos. Mientras los hombres buenos siguen siendo buenos, las mujeres deben mejorar en reconocer a los “hombres malos”. Los buenos pueden reconocer a los malos. ¿Por qué las mujeres no? Tenemos que ver las banderas rojas y evitarlas.

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    La responsabilidad, como siempre, recae en las mujeres. Este tipo de ‘gaslighting’ nos dice que es nuestra culpa no reconocer las banderas rojas.

    El surgimiento de que nosotras debemos mejorar en reconocer las banderas rojas me da rabia. Nodebe sernuestra responsabilidad. No debemos pasar toda la vida vigilando las banderas rojas y evitando a los hombres que las muestran. No debemos pasar nuestras vidas cruzando las calles para sentirnos seguras. Hay demasiadas banderas rojas. Hay demasiadas calles que cruzar. ¿Cuántos pasos extras tenemos que tomar en esta vida? ¡Qué cansado!

    Al mismo tiempo me doy cuenta de que es un poco del currículum de ESD. Conversamos mucho sobre las banderas rojas. Practicamos escuchando a nuestra intuición. Hablamos de las herramientas para saber cómo huir, correr, o movernos cuando sea posible y luchar cuando sea necesario. ¿Es nuestra responsabilidad prevenir los asaltos, las violaciones y el femicidio? No debería.

    En el otro lado de La Teoria de los Hombres Malos, hay una crítica feminista muy compleja de este estilo de autodefensa que dice exactamente esto:«No debe ser nuestra responsabilidad prevenir violencia contra nosotras mismas». Yo estoy totalmente de acuerdo, en la teoría. ¿Y en la práctica? Yo quiero tener las herramientas para protegerme si algún día es necesario.

    En el empoderamiento a través de la defensa personal, nunca decimos que es nuestra responsabilidad prevenir cualquier asalto o violación ni tampoco decimos que si no tuvimos la capacidad de pelear o defendernos, fue por nuestra culpa. Enseñamos y practicamos herramientas, y estas, ya las tenemos dentro de nosotras. Ya tenemos voces fuertes y cuerpos poderosos. Podemos aprender cómo establecer límites verbales y utilizar nuestro lenguaje corporal e intuición. Aprendemos las herramientas para protegernos en el futuro, no para juzgarnos por nuestros pasados. Las herramientas no son lo que deberíamos hacer, sino lo que podemos hacer.

    No debería ser nuestra responsabilidad prevenir el asalto. No debería ser nuestra responsabilidad no ser violadas. Debe ser nuestro derecho.

    Volviendo a “La Teoría de los Hombres Malos” en el mundo, 1 de cada 3 mujeres es víctima de asalto sexual a lo largo de su vida. Esta es una estadística bastante conocida. Sabemos las estadísticas que hablan de mujeres. Pero, ¿sabemos cuántos “hombres malos” existen en el mundo?, ¿por qué no tenemos las estadísticas del otro lado?

    Decidí comenzar a contar. Busque información de Costa Rica porque aquí vivo, no porque sienta que es más peligroso o porque haya más “hombres malos” acá que en otros países.

    • En Costa Rica, (en 2020) había 50 mujeres asesinadas, por lo tanto, 50 hombres malos.
    • Cada año, un promedio de 400 mujeres huye de sus hogares hacia refugios de emergencia porque están en riesgo de muerte. 400 mujeres que hubieran sido asesinadas pero pudieron escapar. Otros 400 hombres malos.
    • Cada año, hay aproximadamente 7792 crimenes de abuso o asalto sexual contra mujeres y niñas y 2638 denuncias de acoso sexual en público. Estos son los casosreportados. ¿Cuántos más hay sin reportar?
    • La policía Costarricense recibe más o menos 150 más llamadas por violencia doméstica durante partidos de fútbol, así que 150 hombres no-tan-malos; o al menos no todo el tiempo malos, se convierten en “hombres malos” durante los partidos. ¿Cuántas llamadas no se hicieron?
    • Las organizaciones que responden a casos de violencia contra mujeres en Costa Rica tienen un promedio de 8710 consultas anuales.
    • Hay 45 855 pedidos de medidas de restricciones para proteger mujeres.
    • Hay más de 20 000 llamadas al 911 de violencia doméstica. Son 55 diarios. Y solo 5% se da seguimiento.
    • Había 905 casos de violación, ya sea reportados, documentados o declarados culpables. ¿Cuántas violaciones más habían sido reportadas sin ser creídas?,¿o reportadas y las víctimas fueron acusadas de mentir, o peor todavía, ellas declaradas culpables?, ¿cuántas mujeres o niñas violadasnunca contaron ni una sola palabra a otra persona?

    En Costa Rica, (en 2020) había 50 mujeres asesinadas, por lo tanto, 50 hombres malos.

    Cada año, un promedio de 400 mujeres huye de sus hogares hacia refugios de emergencia porque están en riesgo de muerte. 400 mujeres que hubieran sido asesinadas pero pudieron escapar. Otros 400 hombres malos.

    Cada año, hay aproximadamente 7792 crimenes de abuso o asalto sexual contra mujeres y niñas y 2638 denuncias de acoso sexual en público. Estos son los casosreportados. ¿Cuántos más hay sin reportar?

    La policía Costarricense recibe más o menos 150 más llamadas por violencia doméstica durante partidos de fútbol, así que 150 hombres no-tan-malos; o al menos no todo el tiempo malos, se convierten en “hombres malos” durante los partidos. ¿Cuántas llamadas no se hicieron?

    Las organizaciones que responden a casos de violencia contra mujeres en Costa Rica tienen un promedio de 8710 consultas anuales.

    Hay 45 855 pedidos de medidas de restricciones para proteger mujeres.

    Hay más de 20 000 llamadas al 911 de violencia doméstica. Son 55 diarios. Y solo 5% se da seguimiento.

    Había 905 casos de violación, ya sea reportados, documentados o declarados culpables. ¿Cuántas violaciones más habían sido reportadas sin ser creídas?,¿o reportadas y las víctimas fueron acusadas de mentir, o peor todavía, ellas declaradas culpables?, ¿cuántas mujeres o niñas violadasnunca contaron ni una sola palabra a otra persona?

    Quizás los números de casos y llamadas coinciden en estadísticas diferentes, y obviamente no toda la violencia se mueve en una sola dirección: de hombres a mujeres. Sin embargo, las estadísticas demuestran algo muy claro: hayun montónde banderas rojas que evitar.

    ¿Y qué pasa cuando vemos los peligros, los riesgos, cuando evitamos las banderas rojas, cuando hacemos denuncias y nos ponemos en medio del proceso del sistema judicial? ¿Qué pasa? Pues, una investigación en El Salvador descubrió que en el 12% de casos de violencia contra mujeres, los responsables fueron jueces, abogados y policías (y esto pasa en todo el mundo). Estamos en peligro constante de violación y asalto por los mismos que se comprometen a protegernos.

    ***

    Cuando impartí el taller de autodefensa y empoderamiento con las niñas, me sentí inspirada por su energía y alegría. Nos reímos, jugamos y disfrutamos. Nos abrazamos y nos agarramos las manos. Fuimos una a una por el círculo y todas dijeron una razón para sentirse fuerte.

    • “Yo soy fuerte porque creo en mí misma”.
    • “Yo soy fuerte porque puedo decir NO”.
    • “Yo soy fuerte porque puedo hacer cualquier cosa”.

    “Yo soy fuerte porque creo en mí misma”.

    “Yo soy fuerte porque puedo decir NO”.

    “Yo soy fuerte porque puedo hacer cualquier cosa”.

    Sin nuestra ayuda, ellas escogieron estas frases. Sí, son bastante fuertes.

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    Al mismo tiempo que me sentí inspirada, también se me partió el corazón. Estas niñas nodeberían tener que ser tan fuertes. No quiero imaginar a ninguna de esas niñas hermosas en una situación donde tenga que utilizar las técnicas que les enseñamos: cómo patear a alguien del piso o cómo escapar de las manos de un hombre. Sin embargo, lastimosamente, según las estadísticas, 3 de ellas serán o ya han sido víctimas de asalto sexual. Sabemos las estadísticas contra mujeres y niñas.

    ¿Pero por quién? ¿Quiénes son estos “hombres malos”? ¿Desconocidos sin nombre en una calle oscura? No. Según las estadísticas, los responsables serán sus hermanos, primos, tíos, padres y futuros novios. La policía que recibe sus denuncias. Los jueces que presiden sobres sus casos. Los políticos que forman leyes sobre sus cuerpos.

    En teoría, no debería ser nuestra responsabilidad; pero en realidad, con las estadísticas tan graves contra nosotras, es nuestro derecho defendernos. Cuando no estamos seguras en nuestras casas, ni en las calles, ni los tribunales, ni con la policía, entonces necesitamos las herramientas y la confianza para defendernos. Necesitamos usar nuestras voces y nuestros cuerpos. Necesitamos ocupar espacio en este mundo.

    Tampoco debería ser nuestra responsabilidad educar a los “hombres buenos” sobre por qué su teoría de los hombres malos es falsa. Pero supongo que tenemos que hacerlo, porque si no seguimos la conversación, ¿quién lo hará? Es difícil desprogramar todo lo que nuestra sociedad nos ha enseñado de lo que es normal de la masculinidad. Tenemos que lidiar las conversaciones con amor y empatía porque todos compartimos este mundo: amarnos es nuestra responsabilidad y nuestro derecho también.

    El hecho de que suban las llamadas de violencia doméstica durante los partidos de fútbol cuenta una historia muy importante sobre la masculinidad y cómo la sociedad patriarcal les ha robado a los hombres la posibilidad de tener una forma sana de expresar sus sentimientos. Yo no creo que podamos dividir las personas en categorías tan sencillas como: hombres malos y hombres buenos, buena gente y mala gente. Todo es programación.

    La violencia ocurre en diferentes formas: acoso callejero, insultos, amenazas de violación y femicidios. Algunas de estas, desafortunadamente, están normalizadas en nuestra sociedad; pero es precisamente este tipo de violencia normalizada la que puede hacer saltar la alarma y por lo tanto, prevenir algo más grave. Sabemos que no todo el acoso callejero va a terminar en tragedia,pero podría. No sabemos cuando un hombre que normalmente no es violento ha sido provocado por un partido. Nos requiere demasiada energía evitar o evaluar cada agresión para sentirnos seguras. El mundo patriarcal nos roba mucha energía.

    Las herramientas de empoderamiento a través de la defensa personal no corrigen los comportamientos de los atacantes. No confrontan la violencia del estado ni la violencia sistémica. Pero lo bueno es que empoderan sobrevivientes y víctimas potenciales. Es una parte del gran cambio de la cultura de violencia.

    Lo que necesitamos es un cambio cultural global. ¿Y dónde empezamos con esta misión tan grande? Empezamos donde estamos. Las soluciones llegan en partes. Expandimos nuestra visión para ver todo el sistema y luego nos enfocamos en las partes más cercanas a nosotras. El empoderamiento es una parte. La autodefensa es una parte. Yo elijo enfocarme en estas partes aunque sé que hay muchas otras partes necesarias donde podemos trabajar para crear sociedades más pacíficas y holísticas.

    ***

    Un taller de una hora nunca es suficiente. Hay tantas técnicas para aprender, tanto para conversar. Estas chicas probablemente no van a acordarse de cómo posicionar los cuerpos para patear desde el piso o como golpear. Pero espero que se acuerden de quesí pueden, de que tienen el derecho de decir: ‘NO. No me toque. Aléjese de mí. Déjeme en paz’. Espero que recuerden las razones para sentirse fuertes.

    Una gran parte de este estilo de empoderamiento a través de la autodefensa es poder acceder a la fuerza que ya tenemos. Es apoyarnos entre nosotras, sentirnos bien en nuestros cuerpos y nuestras voces, sentirnos valoradas. Este es nuestro derecho como humanas: ser vistas, escuchadas y valoradas. Todos merecemos este derecho.

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    Sobre la Autora:

    Amy es facilitadora de defensa personal, certificado de Nivel 1 por ESD Global en 2018. Vive en Playa Samara donde facilita clases, cursos, y talleres de defensa personal. Amy también es escritora, editora, e instructora de yoga. Le gusta bailar, caminar en la playa con su perrita, reírse con amigas y combatir el patriarcado con sus palabras escritas.

    Fotos:Visual Awakening, Warrior Princess Retreat, Rancho Margot, Costa Rica, 2019

    The Right to Worth

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    Author: Amy Schmidt

    I recently taught an empowerment self-defense course to a group of girls in a rural area of Costa Rica, the country where I reside. There were 10 girls, ranging in age from 5 to 13 and ranging in personalities from painfully shy to precocious as hell. This was the sixth day of a week-long retreat that I was co-facilitating, which was designed to focus on empowerment and self-defense, and included yoga, mindfulness, connection to nature, and this workshop, an interactive class connecting our US American participants with girls from the local community where our retreat was held. It was a lovely part of the retreat.

    Empowerment self-defense (ESD) is different from traditional forms of self-defense taught to women. There is a focus on boundaries and verbal techniques. There is conversation and connection that is so much more than physical skills practice. There is space to process and confront our pasts as we learn tools for the future. We build each other up.

    When the group of girls burst into our workshop space on day six of our retreat, we were all exhausted—physically, mentally, and emotionally. I took a deep breath, mustered all my energy, and dived in. The following hour was a flurry of fun and games, of movement and noise and laughter and striking and kicking. The girls were good. We didn’t spend any time explaining, and we didn’t need to. They knew what we were doing.

    We may not always have the statistics memorized, but even from a young age, we know about danger. Even without the numbers to back us up, we carry this knowledge in our cells.

    But do we know where the danger comes from? Is it always lurking on a dark street? A faceless, unknown attacker? Of course not. Not usually.

    Anyone with any knowledge about violence against women knows that we are not just at risk when walking alone on dark streets. We are at risk in our homes, in the homes of people we know and love, and at our workplaces. I often hear an argument, usually from men, that there are just bad men out there in the world, and in fact, there are just bad people.

    This is what I like to call, the‘Bad Guys Theory.’Bad guys kill, steal, rape and harm. Good people are good people. The Bad Guys Theory gives credit to good guys, because obviously,not all men. Good guys wish bad guys would stop being bad to women and children. Good guys want bad guys to be locked up so the rest of us can be safe. This is frustrating for many reasons. On top of being overly simplistic, it allows for a lack of accountability. Good guys don’t have to examine their own behavior, because they are, according to them, good guys. In the meantime, women should get better at recognizing ‘bad guys.’ Good guys can recognize bad guys, why can’t women? Women have some responsibility here. Good guys can keep being good and women need to see the red flags in bad guys and avoid them.

    We need to get better at seeing red flags. This suggestion angers me. It shouldn’t beourresponsibility. We shouldn’t have to spend our lives looking for red flags and hiding from men who display them. We shouldn’t have to spend our lives crossing to the other side of the street. It’s exhausting. There are too many red flags. Too many streets to cross. How many extra steps must we take in this life?

    And yet, isn’t this some of what I am teaching in self-defense? To see the red flags, to listen to intuition, run, walk or move away when we can, fight when we have to? Is it our responsibility to prevent assault, rape, and femicide? It shouldn’t be.

    On the other side of the overly simplistic Bad Guys Theory, there is a complex feminist critique of ESD, that it shouldn’t be our responsibility. I agree, in theory. In practice? I want the skills and the tools.

    I haven’t been in, or led, any ESD class that says that it is our responsibility to prevent assault or rape, that if we didn’t fight, didn’t defend ourselves, it was our fault, that it was our responsibility. What we teach and practice are tools. We have these tools within us already. We have powerful voices and bodies. We can learn how to set verbal boundaries and use body language, hear our intuition. “Here are the tools. Here is how you use them,” is not the same as saying, “if you don’t use these tools, you are to blame for being assaulted, because it was your responsibility.” It can feel like a tricky line to navigate. In my classes, I always emphasize that we don’t use these tools to judge our pasts but to prepare for the future. They are not what we should have done. They are what we can do.

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    It shouldn’t be our responsibility to prevent ourselves from being assaulted. It shouldn’t be our responsibility to not be raped. But it is our right.

    Back to the Bad Guys Theory. Worldwide, one in three women is sexually assaulted in her life. These are the statistics we know about women. But do we know how many bad guys there are worldwide?

    I decided to start counting. I chose Costa Rica because it is the country where I reside, the country where I teach ESD to girls and women, not because it feels more or less full of bad guys than any other country I have lived or visited.

    • In Costa Rica, in 2018 there were 26 femicides. 26 bad guys.
    • Each year, 400 women on average flee their homes to shelters for women who face ‘an imminent fear of death.’ 400 women could have been murdered but got themselves out. Another 400 bad guys.
    • There are 7,792 (yearly average) reports of sex crimes against women and girls and 2,638 reports of sexual harassment in public.Reported.
    • Costa Rica police receive an average of 150 more domestic violence calls on soccer game days. So 150 maybe, kind-of, not-so-bad all the time men, become ‘bad guys’ during fútbol games. How many more callsdon’tget placed during soccer games?
    • Organizations that respond to cases of violence against women in Costa Rica have an average of 8,710 consultations per year.
    • There are 45,855 court requests for protective measures for women.
    • Over 20,000 calls to 911 about domestic violence.That is 55 per day.Only 5% are followed up on.
    • There were 905 (reported, documented, convicted) cases of rape. How many more rapes were there, that were reported and not believed? How many were reported and the victims were accused of lying, were themselves blamed (she shouldn’t have been on that street, what was she wearing, she should have seen the red flags)? How many women justnever told a single person?

    In Costa Rica, in 2018 there were 26 femicides. 26 bad guys.

    Each year, 400 women on average flee their homes to shelters for women who face ‘an imminent fear of death.’ 400 women could have been murdered but got themselves out. Another 400 bad guys.

    There are 7,792 (yearly average) reports of sex crimes against women and girls and 2,638 reports of sexual harassment in public.Reported.

    Costa Rica police receive an average of 150 more domestic violence calls on soccer game days. So 150 maybe, kind-of, not-so-bad all the time men, become ‘bad guys’ during fútbol games. How many more callsdon’tget placed during soccer games?

    Organizations that respond to cases of violence against women in Costa Rica have an average of 8,710 consultations per year.

    There are 45,855 court requests for protective measures for women.

    Over 20,000 calls to 911 about domestic violence.That is 55 per day.Only 5% are followed up on.

    There were 905 (reported, documented, convicted) cases of rape. How many more rapes were there, that were reported and not believed? How many were reported and the victims were accused of lying, were themselves blamed (she shouldn’t have been on that street, what was she wearing, she should have seen the red flags)? How many women justnever told a single person?

    Now, sure, maybe there is some overlap within these reports, and obviously not all violence is unidirectional, from men to women, but the picture is clear. There are alotof red flags to avoid.

    And what about when we do see the warning signs, when we run from the red flags, when we file reports and go through the exhausting process of our systems? The Organization of Salvadorean Women for Peace found that in 12% of cases of violence against women (reported), perpetrators were judges, prosecutors, lawyers, and police officers. We are at risk of being raped or abused by the very people who are supposed to be protecting us.

    ***

    When I taught self-defense to this group of girls and teens, I was energized and inspired by their energy and joy. We laughed and giggled and shrieked and played. We hugged and held hands. We went around a circle and had each girl tell a reason she feels strong.

    • “I am strong because I believe in myself.”
    • “I am strong because I can say NO.”
    • “I am strong because I can do anything.”

    “I am strong because I believe in myself.”

    “I am strong because I can say NO.”

    “I am strong because I can do anything.”

    These were some of the things these young girls said. Without prompting or guidance, they chose these statements. They are strong.

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    As inspiring as it was, it also broke my heart. I don’t want to imagine any one of these beautiful children in a situation where she has to use the techniques we taught, having to kick someone from the ground, or escape from a tight grab. But as long as the statistics remain, three of them will be or already have been sexually assaulted. We know those statistics. But by whom? Who are these ‘bad guys’? Nameless strangers on a dark street? Most likely, the bad guys will be their brothers, uncles, fathers, and future boyfriends. The police officers they report to. The judges who rule over their cases. The politicians who make laws about their bodies.

    In theory, it shouldn’t have to be our responsibility, but in reality, with the statistics stacked against us, it is our right to defend ourselves. When we aren’t safe in our homes, on the streets, in courts of law, or at the police station, then we must. We must use our voices and our bodies and make ourselves strong. We must take up space. It is our right to access the power we have within ourselves, and even when it feels exhausting—we must.

    It shouldn’t be our responsibility to educate good guys about why the Bad Guy Theory is false. But we must. We must also do it with love and show that we understand that is hard and painful to look at our own behaviors, to decondition ourselves, to step outside of what our society has told us is okay. We must do it with love because we are all sharing this world together, and we must love each other.

    The arguments are frustrating because they are correct. The criticisms are frustrating because they have value. The arguments and the criticisms are parts of a whole. These tools don’t change the behavior of assailants. They don’t confront structural violence or work against systemic oppression. But they do empower survivors and potential victims. They are a piece of changing culture.

    What needs to happen is a global change in culture. Holy shit, that is overwhelming. Where do we begin? The solutions are also parts of a whole. We begin by expanding our focus to see the whole, and then narrowing our focus, directing our energy into manageable parts. Empowerment is a part. Self-defense is a part. I choose to focus on these parts, but I know there are many other equally important parts to creating meaningful social change.

    A one-hour workshop is never enough. There are so many techniques to learn. There is so much to discuss. Those girls may not remember how to best position their bodies to kick from the ground. They may not remember the best way to strike. But hopefully they will remember that they can. That they have the right to say, NO. Don’t touch me. Back off. Leave me alone. Hopefully they will remember the reasons they felt strong—because they can do anything, because they believe in themselves. A big part of the self-defense that we teach is accessing the strength we each have inside already. It’s about building ourselves and each other up, feeling good about ourselves, our bodies, our voices. It’s about feeling worthy and valued, and this is our right as humans, to be seen, heard, and valued. We all deserve that right.

    Data about violence against women in Costa Rica from INAMU https://www.inamu.go.cr/web/inamu/inicio


    Sobre la autora

    Amy es facilitadora de defensa personal, certificado de Nivel 1 por ESD Global en 2018. Vive en Playa Samara donde facilita clases, cursos, y talleres de defensa personal. Amy también es escritora, editora, e instructora de yoga. Le gusta bailar, caminar en la playa con su perrita, reírse con amigas y combatir el patriarcado con sus palabras escritas.

    Amy is a Level 1 self-defense facilitator certified by ESD Global in 2018. She lives in Samara, costa Rica, where she facilitates self-defense classes, courses and workshops. Amy is also a writer, editor, and yoga instructor. She likes to dance, walk on the beach with her dog, laugh with friends, and fight the patriarchy with her written words.


    Sobre Mujeres Fuertes Autodefensa

    Mujeres Fuertes es un proyecto de autodefensa apoyando a todas las personas a vivir una vida libre de miedo y llena de confianza.

    Aprovechen nuestros recursos digitales de autodefensa:

    • Un blog con docenas de artículos sobre la autodefensa, la prevención de violencia, y otros temas relacionados.
    • Un canal de YouTube con MUCHOS talleres de autodefensa grabados.
    • Un handbook en formato PDF ilustrado explicando todas las técnicas.
    • Un curso digital autodidacta.
  • Cosas que me dicen los hombres cuando descubren que soy instructora de autodefensa

    Cosas que me dicen los hombres cuando descubren que soy instructora de autodefensa

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    **English below!**

    Cosas que me dicen los maes cuando les cuento que soy instructora de Autodefensa…

    (¡Realmente no creo que esta lista requiera más introducción!)

    Pregunté a mis colegas cuales son sus respuestas “favoritas” (más molestas) cuando dicen a los hombres que son instructoras de autodefensa. Las mezclé con mis favoritas personales, y aquí les comparto una lista que me hace reír y llorar a la vez.

    ¿Olvidé algo? Cuéntame en los comentarios!

    1. “¿Ah sí? Yo practico [karate, taekwondo, jiu jitsu, etc etc]. Te podría enseñar unas cosas.”

    La autodefensa feminista es una metodologia basada en 40 años de experiencia de las artistas marciales y expertas de prevención de violencia. Yo te podría enseñar unas cosas, si te dignaras a preguntar.

    2. “Ohhh, debería tener cuidado con usted, entonces.”

    ¿Por qué? ¿Si alguien no tuviera conocimiento de autodefensa te aprovecharía? ¿O te parecen graciosos los chistes sobre la violencia de género? Ojalá respetes a todas las personas porque eres una buena persona, y no porque temes las consecuencias de no hacerlo.

    3. “Ohhh, ¡tengo miedo!”

    ¿Por qué? ¿Me quieres hacer daño? La clave con la defensa personal es que esdefensa.Si tu no me quieres dañar, yo no tengo que defenderme, y no hay ninguna razón por la cual deberías tener miedo.

    4. “Pero eres tan linda y femenina.”

    El hecho que piensas que la autodefensa y la feminidad no pueden coexistir es EXACTAMENTE el problema.

    5. “¿Enseñas a las mujeres? ¿Porque odias a los hombres?

    Hmmm, ¿no piensas que las mujeres tienen el derecho a aprender herramientas de autodefensa? ¿Por qué nos odias? ¿O es que no crees en los espacios exclusivos para las mujeres? Por eso también ofrezco talleres para todos géneros, creo que estas técnicas son claves para TODO el mundo. Pero hay muchas mujeres, especialmente las que han sobrevivido violencia o abuso, que se sienten más cómodas en grupos de solo mujeres, y trato de crear un espacio de aprendizaje seguro para mis participantes.

    6. “¿Qué piensa tu novio de tu trabajo?

    … ehmm… Esa es posiblemente la pregunta menos interesante que me podrías hacer sobre un trabajo que me apasiona.

    7. “No quisiera toparme contigo en un callejón oscuro.”

    Soy la persona quedeberíasencontrar en un callejón oscuro si tienes miedo y quieres una amiga. Te acompañaré!

    8. “Oh wau, ¿qué te pasó que te hizo querer enseñar eso?

    De hecho, escribí todo un blog para contestar a esa pregunta. Lo puedes leer aquí. (Respuesta corta: Nada, solo que no me gusta la violencia de género.)

    9. “Entonces, ¿enseñas Krav Maga? ¿Jiu jitsu?” / “¿Cuál arte marcial enseñas?”

    Me cansé de explicar la diferencia entre las artes marciales y la autodefensa y empoderamiento y que lo que enseño es una metodología de prevención de violencia, entonces escribí este resumen.

    10. “Ok, ¿quieres pelear? ¡Vámonos! Muéstrame esa “defensa personal”.

    Cálmate, de las primeras cosas que enseño es que “la pelea más exitosa es la que nunca sucede.” Si hay una manera de ‘correr’ (o escapar) o usar la voz y estar segura, esa es probablemente la mejor opción. Entonces si no creo que estoy en peligro (y amigo, no me das miedo, entonces no lo creo) me interesa cero pelear contigo.

    La próxima vez, por favor, pregúntame algo interesante. Pregúntame qué puedes hacer para transformar o interrumpir violencia y abuso cuando lo ves. Pregúntame cómo puedes ser un mejor aliado para tus amigxs que quizás han sobrevivido o están sobreviviendo violencia. Pregúntame sobre la importancia de los límites y las redes de apoyo.

    Allí, tal vez, podamos tener una conversación que valga la pena.

    Things Men Say When I Tell Them I Teach Self-Defense

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    I really don’t think this list requires any further introduction, but…

    I recently asked my colleagues, fellow Empowerment Self-Defense instructors, what their favorite (read: most annoying) responses are when they tell men that they teach self-defense. I mixed those together with some of my personal favorites, and I am happy to share with you the outcome: a list of bravado, sexism and simple narrow-mindedness that makes me want to laugh and cry at the same time.

    Did I forget one of your favorites? Tell me in the comments!

    1. “Oh yeah? I practice [karate, taekwondo, jiu jitsu, etc etc]. I bet I could teach you a few things.”

    Empowerment Self-defense is a methodology based on over 40 years of experience of martial artists and violences prevention experts. I could teach you a few things, if you deigned to ask.

    2. “Ohhh, I better be careful, then!”

    Why? If I didn’t know self-defense would you be taking advantage of that? Or maybe jokes about gender-based violence are funny to you. I hope that you respect everyone because you are a good person, and not because you are afraid of the consequences if you don’t.

    3. “Ohhh, I’m scared!”

    Why? Do you intend to attack me? The whole point of self-defense is that it isdefensive.If you don’t want to cause me harm, then I don’t have to defend myself, and there is no reason for you to be scared.

    4. “But you’re so cute and feminine.”

    The fact that you think self-defense and femininity cannot coexist is EXACTLY the problem.

    5. “You teach women? Why do you hate men?”

    Hmmm, you don’t think that women have the right to learn self-defense strategies? Why do you hate us? Or is it that you don’t believe in spaces that are exclusively for women? That’s why I also teach mixed gender classes for EVERYONE. But many women, especially those who have survived violence or abuse, feel more comfortable in groups of women, and I try to create safe learning spaces for my participants.

    6. “What does your boyfriend think about your work?”

    Umm… That is quite possibly the least interesting thing you could ask me about work that is deeply important to me.

    7. “I wouldn’t want to run into you in a dark alley!”

    Really? I think I’m the person youshouldwant to run into in a dark alley if you’re scared and want a buddy. I’ll walk with you!

    8. “Oh wow, what happened to you?”

    Actually, I wrote a whole blog to answer that question. You can read it here. (Short answer: Nothing, I just don’t like gender-based violence.)

    9. “Sooo you teach Krav Maga? Jiu jitsu?” / “What martial art do you teach?”

    I just said I teach empowerment self-defense. I got tired of explaining the difference between martial arts and empowerment self-defense, and that what I teach is a violence prevention methodology, so I wrote this summary to explain it.

    10. “Alright, you wanna fight? Let’s go! Show me your moves.”

    Calm down! One of the first things I teach is that “the most successful fight is the one that never happens.” If there is a way to “run” (or escape) or use the voice to stay safe, that is probably the best option. So I if I don’t think I’m in danger right now (and buddy, you don’t scare me at all, so I don’t think I am), I have zero interest in fighting you.

    Next time, I am begging you, ask me something interesting. Ask me what you can do to transform or interrupt violence and abuse when you see it. Ask me how you can be a better ally to your friends who have survived or are surviving violence. Ask me about the importance of boundaries and networks of support.

    And then, maybe, we can have a conversation that’s worthwhile.


    Sobre la autora

    Toby Israel es la fundadora y facilitadora de Mujeres Fuertes Autodefensa. Instructora de defensa personal (Certificación Completa, ESD Global, Formadora de Instructoras, Credencial ESDP con la Association of ESD Professionals) y maestra de yoga, facilita retiros y talleres para inspirar y transformar a partir de la conexión con nuestra fuerza interior. Vino a Costa Rica en 2017 para sacar su maestría en la Universidad para la Paz. Se quedó por el sol, la papaya y la comunidad.

    Toby Israel is the founder of Mujeres Fuertes Costa Rica. As an Empowerment Self-Defense instructor (full certification and trainer of trainers, ESD Global) and yoga teacher, she facilitates retreats and workshops to inspire and transform through our connection with our inner strength. She came to Costa Rica in 2017 to complete her Masters at the University for Peace. She stayed for the sunshine, the fruit, and the community.


    Sobre Mujeres Fuertes Autodefensa

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    • Un handbook en formato PDF ilustrado explicando todas las técnicas.
    • Un curso digital autodidacta.
  • El Semáforo de la Autodefensa

    El Semáforo de la Autodefensa

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    ¿Qué significa la autodefensa para ti? ¿Son golpes y gritos solamente? ¿O también se trata de expresar límites con firmeza, comunicar un “No” sin excusas, y interrumpir situaciones incomodas ANTES de tener que usar fuerza física.

    Para nosotras, la respuesta es C. Todo lo anterior.

    La Entrevista

    Las noticias y la cultura popular dan la idea que la violencia de género siempre sale de la nada: Estás caminando en la calle y alguien te ataca. Estás sola en la playa y alguien te ataca. Estás en tu casa y alguien te ataca. Mientras que estas situaciones son reales, no representan la mayoría de los casos de violencia.

    Es un hecho bien documentado que la violencia de género (que sea perpetrada por gente conocida o desconocida)normalmente inicia con unaentrevista. En una entrevista, el agresor(a) prueba tus límites, poco a poco, para ver cómo vas a reaccionar. En un espacio público, la entrevista puede empezar con un simple “Hola, ¿cómo estás?” y luego escalar a preguntas más íntimas o un acercamiento a tu espacio personal. Con alguien conocido, la entrevista puede empezar con tacto “inocente” pero no deseado, y luego progresar a cruzar límites más graves.

    La entrevista (junto con la violencia doméstica) hace especialmente difícil ejercer la defensa personal, porque logra desgastar lentamente los límites de su víctima y la confianza en su propia intuición.¿La pregunta es: cuándo le harás caso a tu intuición y detendrás el comportamiento que te pone incómoda?Eso es exactamente lo que está probando un agresor potencial.

    Podemos parar la entrevista con la comunicación asertiva y directa de un límite. (“No quiero hablar.” “No me toques.” “Me estás incomodando, para.”) Por esta razón, no me gusta marcar una distinción entre la defensa personal física y verbal. Todas estas técnicas tienen el mismo objetivo: proteger tu seguridad.

    El Semáforo

    En la Autodefensa y Empoderamiento, nos gusta usar la metáfora de un semáforo para entender los límites y el riesgo.

    Cuando estamos enverde, todo está bien, normal, tranquilo. El cuerpo debería estar relajado, sin demasiada tensión, la respiración nivelada, y el corazón con su ritmo natural de descanso.

    Cuando estamos enamarillo, estamos más atentas. Notamos que algo está raro, nos sentimos incómodas, o alguien está cruzando un límite personal. El cuerpo se pone un poco más tieso, el corazón y posiblemente la respiración se aceleran, y nuestra postura se muestra más consciente o alerta.

    Y finalmente, cuando estamos enrojo, ya estamos en peligro, y tenemos que usar un principio de defensa personal (gritar, correr, pelear, o buscar apoyo) para mantener nuestra seguridad.

    Es muy importante entender quela autodefensa no inicia cuando estamos en rojo. La autodefensa inicia en verde, con un proceso continuo de autoconocimiento e investigación, para conocer nuestros límites, entender qué nos gusta, y tener claro cuáles comportamientosnovamos a permitir. La autodefensa sigue en amarillo cuando expresamos límites y paramos situaciones de riesgo potencial ANTES de llegar a rojo.

    Profundizar: ¿Dónde están tus límites? Haz una lista de 10 situaciones verdes, 10 situaciones amarillas, y 10 situaciones rojas. ¡Acuérdate que los límites son personales! Lo importante es cómo se siente cada situación PARA TI.


    Sobre la autora

    Toby Israel es la fundadora y facilitadora de Mujeres Fuertes Autodefensa. Instructora de defensa personal (Certificación Completa, ESD Global, Formadora de Instructoras, Credencial ESDP con la Association of ESD Professionals) y maestra de yoga, facilita retiros y talleres para inspirar y transformar a partir de la conexión con nuestra fuerza interior. Vino a Costa Rica en 2017 para sacar su maestría en la Universidad para la Paz. Se quedó por el sol, la papaya y la comunidad.

    Toby Israel is the founder of Mujeres Fuertes Costa Rica. As an Empowerment Self-Defense instructor (full certification and trainer of trainers, ESD Global) and yoga teacher, she facilitates retreats and workshops to inspire and transform through our connection with our inner strength. She came to Costa Rica in 2017 to complete her Masters at the University for Peace. She stayed for the sunshine, the fruit, and the community.


    Sobre Mujeres Fuertes Autodefensa

    Mujeres Fuertes es un proyecto de autodefensa apoyando a todas las personas a vivir una vida libre de miedo y llena de confianza.

    Aprovechen nuestros recursos digitales de autodefensa:

    • Un blog con docenas de artículos sobre la autodefensa, la prevención de violencia, y otros temas relacionados.
    • Un canal de YouTube con MUCHOS talleres de autodefensa grabados.
    • Un handbook en formato PDF ilustrado explicando todas las técnicas.
    • Un curso digital autodidacta.
  • La diferencia entre las artes marciales y la autodefensa

    La diferencia entre las artes marciales y la autodefensa

    Entendiendo la Autodefensa Holística
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    ¡Yo no enseño artes marciales!

    Ni siquiera soy artista marcial. Soy instructora certificada por ESD Global de Autodefensa y Empoderamiento, una *metodología de prevención de violencia* desarrollada por las artistas marciales con más de 40 años de experiencia.

    Trabajamos con técnicas físicas de varias artes marciales, técnicas de comunicación asertiva, y estrategias para identificar y desescalar situaciones de riesgo.

    En resumen, la autodefensa difiere de las artes marciales de las siguientes maneras:

    🤚 Las artes marciales requieren años de práctica para ser “útiles.” La autodefensa se enfoca en técnicas sencillas que una puede usar inmediatamente.

    🤚 Las artes marciales típicamente asumen que ya hay un peligro físico y urgente, y hay que responder con técnicas físicas. La autodefensa considera todo el proceso de la violencia de género, y entiende que mucha violencia se puede interrumpir *antes* de llegar a peligro urgente.

    🤚 Muchas artes marciales ofrecen técnicas más adecuadas para los cuerpos de los hombres y sus fuerzas específicas. La autodefensa se enfoca en la fuerza de los cuerpos de las mujeres—en lo que sí funciona.

    🤚 Las artes marciales no hablan de violencia de género o el rango de violencia que se enfrentan las mujeres, los niños, y otras poblaciones vulnerables.

    La autodefensa habla de la realidad de esta violencia: 90% de los casos de violencia de género son perpetrados por alguien que la víctima conoce, la mitad por una pareja íntima. Así que, ofrece estrategias, técnicas, y apoyo que aplican a estas situaciones reales.

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    Claro, las artes marciales son buenísimas, y me encanta entrenarlas cuando tengo la oportunidad! Las recomiendo 100% a cualquier persona que quiere conectar con su poder y sentirse fuerte. Empecé a entrenar boxeo hace un par de años porque me gusta golpear cosas.

    Pero no se confundan, ni el boxeo ni ningún otro arte marcial es intercambiable con la autodefensa.

    ¿Cómo ha sido tu experiencia con las artes marciales y la autodefensa? ¡Me interesa leer de ustedes!

    The Difference Between Martial Arts and Empowerment Self-Defense

    Understanding Holistic Self-Defense

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    I do not teach martial arts!

    I’m not even a martial artist. I am an instructor certified by ESD Global to teach Empowerment Self-Defense, a *violence prevention methodology* developed by martial artists with over 40 years of experience.

    We work with physical techniques derived from various martial arts, assertive communication techniques, and strategies for identifying and deescalating risky or potentially violent situations.

    In summary, empowerment self-defense differs from martial arts in the following ways:

    🤚 Martial arts require years of practice to be “useful.” Empowerment self-defense focuses on simple techniques that you can apply immediately (if you need to).

    🤚 Martial arts-based self-defense typically assumes that we are already in urgent physical danger, and that we must respond with physical techniques. Empowerment self-defense considers the process and spectrum of gender-based violence, understanding that we can potentially interrupt a lot of violence and abuse *before* it becomes an urgent and dangerous situation.

    🤚 Some martial arts offer techniques that are more appropriate for male bodies and their specific strengths. Empowerment self-defense focuses on the strengths of female bodies—on what works.

    🤚 Martial arts classes don’t often include discussions about gender-based violence or the spectrum of violence that women, children, and other vulnerable populations face.

    Empowerment self-defense speaks to the reality of this violence: 90% of cases of gender-based violence are perpetrated by someone known to the victim, and half of those by an intimate partner. Thus, it offers strategies, techniques, and support that applies in those complex real-life scenarios.

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    Of course, martial arts are amazing, and I love to train them when I get the chance! I 100% recommend it to anyone wanting to connect to their power and feel strong. I started to box a couple years ago because I really do enjoy hitting things.

    But let’s not confuse things, neither boxing nor any other martial art is interchangeable with empowerment self-defense.

    What has your experience been with martial arts and empowerment self-defense? I would love to read your thoughts in the comments!


    Sobre la autora

    Toby Israel es la fundadora y facilitadora de Mujeres Fuertes Autodefensa. Instructora de defensa personal (Certificación Completa, ESD Global, Formadora de Instructoras, Credencial ESDP con la Association of ESD Professionals) y maestra de yoga, facilita retiros y talleres para inspirar y transformar a partir de la conexión con nuestra fuerza interior. Vino a Costa Rica en 2017 para sacar su maestría en la Universidad para la Paz. Se quedó por el sol, la papaya y la comunidad.

    Toby Israel is the founder of Mujeres Fuertes Costa Rica. As an Empowerment Self-Defense instructor (full certification and trainer of trainers, ESD Global) and yoga teacher, she facilitates retreats and workshops to inspire and transform through our connection with our inner strength. She came to Costa Rica in 2017 to complete her Masters at the University for Peace. She stayed for the sunshine, the fruit, and the community.


    Sobre Mujeres Fuertes Autodefensa

    Mujeres Fuertes es un proyecto de autodefensa apoyando a todas las personas a vivir una vida libre de miedo y llena de confianza.

    Aprovechen nuestros recursos digitales de autodefensa:

    • Un blog con docenas de artículos sobre la autodefensa, la prevención de violencia, y otros temas relacionados.
    • Un canal de YouTube con MUCHOS talleres de autodefensa grabados.
    • Un handbook en formato PDF ilustrado explicando todas las técnicas.
    • Un curso digital autodidacta.
  • ¿Qué me pasó? Nada, solo que no me gusta la violencia de género.

    ¿Qué me pasó? Nada, solo que no me gusta la violencia de género.

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    ***English Below***

    Pregunta frecuente: ¿Porqué enseñas autodefensa? (Lo qué realmente están preguntando: ¿Qué te pasó? ¿Cuál trauma te inspiró a hacer este trabajo?)Siento a veces que mi falta de una “historia de supervivencia”, mi respuesta que nada especial me pasó, es una decepción. Están esperando una historia que “tiene sentido” (si una mujer se forma como instructora de defensa personal, seguramente es porque le pasó algo ¿no?). Dudo, ¿la gente conectará menos con el método porque no tengo una introducción personal que sigue la narrativa esperada?Y, esta narrativa me molesta. ¿El deseo de crear un mundo más seguro, de apoyar a las mujeres a vivir sin miedo, no es suficiente motivo? ¿Querer deconstruir los sistemas violentas y reconstruir una cultura de libertad profunda no es una razón válida?Luego recuerdo:🔥 No es “nada” vivir como mujer en una sociedad patriarcal. Cada una (creo) hemos vivido mil micro-violencias durante nuestra vida, aún si hemos tenido la suerte de evitar violencia más grave.🔥 Mis experiencias personales no validan mi capacidad como instructora, si no mis años de aprendizaje y experiencia.🔥 No quiero apoyar nuestro hambre como sociedad de la “pornografía de sufrimiento”. Mientras que las historias personales sí son profundamente conmovedoras, no son requisitos para cultivar confianza en un taller o comunidad de Autodefensa.🔥 Más bien, podríamos tratar de cambiar estas narrativas. Desde “le pasó algo, entonces claro que le importa la violencia de género” a “Claro que le importa la violencia de género, Y PUNTO.”🔥 La realidad ya es una razón suficientemente fuerte. 1 en 3 mujeres (y 1 en 6 hombres) ha sido o será víctima de una agresión sexual. La violencia más común viene de una pareja íntima. Está comprobado que la autodefensa puede cambiar estos números, proporcionando herramientas para interrumpir violencia, defender límites, y vivir con seguridad y confianza.Así que, claro que me importa. Claro que elegí este camino. Trabajo en la autodefensa no por trauma, si no por amor.

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    What happened to you? Nothing, I just don’t like gender-based violence.

    Frequently Asked Question: Why do you teach self-defense? (What they are really asking: What happened to you? What trauma inspired you to do this work?)

    At times I feel like my lack of a textbook “survival story”, my reply that nothing in particular happened to me, is a disappointment. They are expecting a story that “makes sense.” (If a woman trains as a self-defense instructor, surely it is because something happened to her, right?) I worry, do people connect less with the methodology when it is not backed up by a personal introduction that follows the expected narrative?

    And, that narrative bothers me. Isn’t it enough to simply desire to create a safer world, to support women to live without fear? Isn’t it a valid reason to just want to deconstruct systems of violence and rebuild a culture of real, deep freedom?

    Then I remember:

    • It is not “nothing” to live as a woman in a patriarchal society. Each of us (I believe) has lived a thousand micro-violations over the course of our life, even if we have had the “good fortune” to avoid more serious violence.
    • My personal experiences neither validate nor invalidate my skill as an instructor; rather, the important thing is my years of study and experience teaching.
    • I do not wish to feed into our collective hunger for “trauma porn.” While personal stories of survival and resilience are deeply moving (and I am all for their dissemination for the purpose of education, inspiration, activism, or anything else leading to positive change), they are not and should not be prerequisites for cultivating trust or rapport in a self-defense class or community.
    • Rather, I think we could shift the narrative—from “something happened to her, so of course she cares about gender-based violence,” to, “Of course she cares about gender based violence” FULL STOP.
    • The reality of widespread violence is already enough of a reason. One in three women (and one in six men) has been or will be a victim of sexual violence. This violence is most commonly perpetrated by a current or former intimate partner. It is proven that self-defense training can change those numbers, providing vital tools for interrupting violence, defending boundaries, and living with safety and confidence.

    It is not “nothing” to live as a woman in a patriarchal society. Each of us (I believe) has lived a thousand micro-violations over the course of our life, even if we have had the “good fortune” to avoid more serious violence.

    My personal experiences neither validate nor invalidate my skill as an instructor; rather, the important thing is my years of study and experience teaching.

    I do not wish to feed into our collective hunger for “trauma porn.” While personal stories of survival and resilience are deeply moving (and I am all for their dissemination for the purpose of education, inspiration, activism, or anything else leading to positive change), they are not and should not be prerequisites for cultivating trust or rapport in a self-defense class or community.

    Rather, I think we could shift the narrative—from “something happened to her, so of course she cares about gender-based violence,” to, “Of course she cares about gender based violence” FULL STOP.

    The reality of widespread violence is already enough of a reason. One in three women (and one in six men) has been or will be a victim of sexual violence. This violence is most commonly perpetrated by a current or former intimate partner. It is proven that self-defense training can change those numbers, providing vital tools for interrupting violence, defending boundaries, and living with safety and confidence.

    And so, of course I care. Of course I have chosen this path. I work as an Empowerment Self-defense instructor not out of trauma, but out of love and faith in a more beautiful world.

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    That same love is the driving force behind the Kickstarter campaign I recently launched to produce a documentary about my work in Costa Rica and the broader story of violence prevention and self-defense. Please follow the link to learn more and support this initiative: https://www.kickstarter.com/projects/tobyisrael/mujeres-fuertes-strong-women-an-empowerment-story

    Autora: Toby Israel, creadora de Mujeres Fuertes Autodefensa

    Fotos: Karina Elizondo, Retiro de Mujeres Fuertes, Casa Colibrí 2022


    Sobre la autora

    Toby Israel es la fundadora y facilitadora de Mujeres Fuertes Autodefensa. Instructora de defensa personal (Certificación Completa, ESD Global, Formadora de Instructoras, Credencial ESDP con la Association of ESD Professionals) y maestra de yoga, facilita retiros y talleres para inspirar y transformar a partir de la conexión con nuestra fuerza interior. Vino a Costa Rica en 2017 para sacar su maestría en la Universidad para la Paz. Se quedó por el sol, la papaya y la comunidad.

    Toby Israel is the founder of Mujeres Fuertes Costa Rica. As an Empowerment Self-Defense instructor (full certification and trainer of trainers, ESD Global) and yoga teacher, she facilitates retreats and workshops to inspire and transform through our connection with our inner strength. She came to Costa Rica in 2017 to complete her Masters at the University for Peace. She stayed for the sunshine, the fruit, and the community.


    Sobre Mujeres Fuertes Autodefensa

    Mujeres Fuertes es un proyecto de autodefensa apoyando a todas las personas a vivir una vida libre de miedo y llena de confianza.

    Aprovechen nuestros recursos digitales de autodefensa:

    • Un blog con docenas de artículos sobre la autodefensa, la prevención de violencia, y otros temas relacionados.
    • Un canal de YouTube con MUCHOS talleres de autodefensa grabados.
    • Un handbook en formato PDF ilustrado explicando todas las técnicas.
    • Un curso digital autodidacta.