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  • Foto del escritorMujeres Fuertes Costa Rica

El Semáforo de la Autodefensa



¿Qué significa la autodefensa para ti? ¿Son golpes y gritos solamente? ¿O también se trata de expresar límites con firmeza, comunicar un "No" sin excusas, y interrumpir situaciones incomodas ANTES de tener que usar fuerza física.


Para nosotras, la respuesta es C. Todo lo anterior.


La Entrevista


Las noticias y la cultura popular dan la idea que la violencia de género siempre sale de la nada: Estás caminando en la calle y alguien te ataca. Estás sola en la playa y alguien te ataca. Estás en tu casa y alguien te ataca. Mientras que estas situaciones son reales, no representan la mayoría de los casos de violencia.


Es un hecho bien documentado que la violencia de género (que sea perpetrada por gente conocida o desconocida) normalmente inicia con una entrevista. En una entrevista, el agresor(a) prueba tus límites, poco a poco, para ver cómo vas a reaccionar. En un espacio público, la entrevista puede empezar con un simple “Hola, ¿cómo estás?” y luego escalar a preguntas más íntimas o un acercamiento a tu espacio personal. Con alguien conocido, la entrevista puede empezar con tacto “inocente” pero no deseado, y luego progresar a cruzar límites más graves.


La entrevista (junto con la violencia doméstica) hace especialmente difícil ejercer la defensa personal, porque logra desgastar lentamente los límites de su víctima y la confianza en su propia intuición. ¿La pregunta es: cuándo le harás caso a tu intuición y detendrás el comportamiento que te pone incómoda? Eso es exactamente lo que está probando un agresor potencial.


Podemos parar la entrevista con la comunicación asertiva y directa de un límite. (“No quiero hablar.” “No me toques.” “Me estás incomodando, para.”) Por esta razón, no me gusta marcar una distinción entre la defensa personal física y verbal. Todas estas técnicas tienen el mismo objetivo: proteger tu seguridad.


El Semáforo


En la Autodefensa y Empoderamiento, nos gusta usar la metáfora de un semáforo para entender los límites y el riesgo.


Cuando estamos en verde, todo está bien, normal, tranquilo. El cuerpo debería estar relajado, sin demasiada tensión, la respiración nivelada, y el corazón con su ritmo natural de descanso.


Cuando estamos en amarillo, estamos más atentas. Notamos que algo está raro, nos sentimos incómodas, o alguien está cruzando un límite personal. El cuerpo se pone un poco más tieso, el corazón y posiblemente la respiración se aceleran, y nuestra postura se muestra más consciente o alerta.


Y finalmente, cuando estamos en rojo, ya estamos en peligro, y tenemos que usar un principio de defensa personal (gritar, correr, pelear, o buscar apoyo) para mantener nuestra seguridad.


Es muy importante entender que la autodefensa no inicia cuando estamos en rojo. La autodefensa inicia en verde, con un proceso continuo de autoconocimiento e investigación, para conocer nuestros límites, entender qué nos gusta, y tener claro cuáles comportamientos no vamos a permitir. La autodefensa sigue en amarillo cuando expresamos límites y paramos situaciones de riesgo potencial ANTES de llegar a rojo.


Profundizar: ¿Dónde están tus límites? Haz una lista de 10 situaciones verdes, 10 situaciones amarillas, y 10 situaciones rojas. ¡Acuérdate que los límites son personales! Lo importante es cómo se siente cada situación PARA TI.




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