Categoría: Feminismo

  • Sobre el feminismo tóxico

    Sobre el feminismo tóxico

    El camino desde lo divino femenino hacia la manosfera

    En resumen: El problema no son las palabras que usan ni los desafíos que describen. El problema es asignarle un género a los problemas humanos universales y fundamentales, y luego ignorar los sistemas -el capitalismo, el colonialismo, el chauvinismo- que nos llevaron hasta ese lugar y quizás ataron estos problemas a los temas de género.

    Es muy sigiloso. Este lenguaje hegemónico que refuerza el statu quo se encuentra en memes y reels que ofrecen consejos sobre relaciones interpersonales, podcasts sobre sanación y política, y en las habladurías de personajes famosos como Scott Galloway, Mark Zuckerberg y Joe Rogan. 

    Es un salto corto hacia ideas peligrosas y consecuencias en el mundo real .

    Hace poco, mi pareja me envió un podcast sobre relaciones. Él escuchó una conversación inspiradora sobre crecimiento personal y relacional; yo, por otro lado, no pude escuchar otra cosa más que roles de género normativos y subtextos antifeministas y misóginos a través del episodio.

    Los subtextos eran sutiles. Como las huellas de la IA: si no las estuvieras buscando, probablemente no las notarías. Pero una vez que las ves, no puedes dejar de verlas.

    Para resumir el lenguaje que encontré problemático… 

    • Eran las referencias despectivas al “feminismo tóxico”, la alusión obsesiva a la “mujer radiante” y el uso excesivo del término “la mujer moderna” (que aparentemente, está tratando de “actuar como los hombres”).
    • Era el refuerzo sutil de la idea del “hombre de alto valor”, incluso mientras lo criticaban, y era la insistencia casual de que “no todos los hombres”.
    • Era la ilusión de la pericia oscurecida por estadísticas imprecisas que provenían de “investigaciones” y la ilusión de profundidad que el término “somático” proporcionaba a cada idea.

    Pero, en realidad, no era el lenguaje. No exactamente.

    Porque yo también encuentro interesante explorar cómo el doble estándar para las mujeres hace que sea un desafío equilibrar la fuerza y la suavidad, el empoderamiento y la ternura, el liderazgo y la confianza. Pero ¿sabes qué? Sospecho que los hombres experimentan desafíos similares, al igual que las personas no binarias y de género queer. Solo es una suposición. (Nota al pie: Otra objeción que tengo con todo este discurso de lo divino femenino/divino masculino, alfa masculino/delicadeza femenina es cómo borra (intencionalmente o no) a tantas personas que no se identifican con las presentaciones de género “tradicionales”).

    Yo también amo a los hombres, quiero ser abrazada a veces y me canso de cargar tanto en mis hombros.

    Yo también me preocupo por las tasas abrumadoras de soledad, depresión, suicidio y violencia doméstica, síntomas de una sociedad que se está desmoronando.

    Nos gustan las palabras de moda. Por supuesto que queremos ser radiantes, empoderadas, saludables, estar sanas, exitosas, conectadas, apoyadas, realizadas…

    Estas palabras, que aparecen en tantos memes, podcasts e incluso en la retórica política, no son (exactamente) el problema. El problema es la forma en que se presentan, la falsa asociación de estos elementos o temas con roles de género. La culpa al feminismo por el disconfort de la “mujer moderna”. La promesa engañosa de que si simplemente “ensuavizamos” todo, mejorará espontáneamente. 

    Porque no. La “suavidad” no es una solución mágica.

    ¿Es un ingrediente necesario para sanar la humanidad? Sí.

    ¿Es una respuesta radical a un mundo duro que se endurece cada vez más? También sí.

    Pero ¿resolverá la pandemia de violencia patriarcal? No sin una dosis de equidad, educación, justicia, empoderamiento y, simplemente, el desmantelamiento de una visión del mundo en la que “femenino” o “feminidad” implica debilidad o subordinación.

    Es agotador luchar contra esta nueva ola de retórica, esta comprensión errónea de perspectivas filosóficas y espirituales antiguas sobre la energía (como yin/yang, shiva/shakti) y proyectarlas sobre una visión occidental, patriarcal y posiblemente imperialista de roles de género binarios.

    El problema no es investigar por qué los hombres se sienten perdidos hoy en día, o por qué las mujeres están cansadas; ¡claro que son preguntas importantes!

    El problema es, primero, etiquetar cualidades como “liderazgo” como masculinas, y segundo, señalar la “masculinidad” de las mujeres como la causa de los problemas en las relaciones en lugar de enfrentar los valores profundamente arraigados que no permiten que ninguno de nosotros exprese nuestra humanidad plena.

    Dentro del hoyo del conejo de la manosfera

    Las mujeres que “actúan como hombres” ha sido una vieja queja reciclada a través de las generaciones -desde que las mujeres nos unimos a la fuerza laboral, cuando usamos pantalones, cuando obtuvimos el voto, cuando al montar a caballo colocamos una pierna a cada lado, cuando rechazamos la idea de la “perfecta felicidad doméstica”- para avergonzar a las mujeres y hacerlas volver a su lugar. Hoy en día, es una trampa fácil pasar de estos comentarios (supuestamente) inocentes hacia territorios mucho más oscuros en internet: 

    • Desde las mujeres que quieren conectar con su sensualidad (¡genial!) hasta las mujeres y hombres que denigran a cualquier persona cuya expresión de género no se ajuste al esquema de la década de 1950.
    • Desde los hombres que buscan crecer y alcanzar su potencial (¡genial!) hasta los “coaches que ofrecen la píldora roja” y hablan de personas “de alto valor” (¿en oposición a las de bajo valor?) y de obtener lo que “mereces” si pagas por una cita.
    • Desde un adolescente que busca consejos sobre citas (¡que tierno!) hasta Andrew Tate.
    • Desde los “buenos chicos” que intentan encontrar una novia (claro) hasta #notodosloshombres que pasan por alto el daño causado por violadores, traficantes y asesinos.

    Piénsalo como un embudo. En su punto más ancho, el embudo captura a casi todos nosotros con referencias casuales de “el problema con los hombres” o “la mujer moderna”. Es tan amplio, tan trivial, tan universal, que la mayoría de nosotros podemos identificarnos con algo de esto: ¡Sí! ¡Me siento cansadx! ¡Sí! ¡Hemos perdido nuestra chispa! ¡Sí! ¡Me siento solx! ¡Sí! Las mujeres están haciendo demasiado, los hombres están luchando, todxs estamos abrumados, no nos aprecian, estamos confundidxs, perdidxs, etc. etc. etc.

    Sin embargo, gracias a las maravillas del internet y la lógica algorítmica de las redes sociales (la cual tiende a la radicalización), un usuario puede pasar rápidamente de “consejos sobre citas” a contenido incel que llama a la violencia contra las mujeres. Un usuario desprevenido que lee sobre “cómo conectar con su sensualidad” puede descubrir rápidamente a una serie de coaches que explican con confianza que el feminismo es el verdadero problema.

    Esto es lo que yo llamo el “puente desde lo divino femenino hacia la manosfera”.

    Sin embargo, puedes amar a los hombres y aún así reconocer que ellos cometen el 90-95% de los crímenes violentos. Podemos criticar nuestra fatiga colectiva hacia el dating moderno, la cultura laboral, el capitalismo o cualquier otra cosa sin usar al “feminismo tóxico” como la fuente de nuestro descontento.

    Quizás lo que yace en la profundidad es que tendemos a hacer que lo personal sea universal, y lo universal personal. Queremos un hombre que pague todo (como preferencia personal); por lo tanto, los hombres que pagan por cosas son universalmente mejores o más masculinos. Sin embargo, cuando mencionamos estadísticas sobre, por ejemplo, la violencia doméstica (estadísticamente, un problema universal), son solo unas cuántas manzanas podridas. Los traficantes de niños son monstruos. Un tiroteo masivo es culpa de los padres.

    Nunca eres tú o los hombres que conoces. Sin embargo, tu soledad debe ser parte de una epidemia.

    Mi diario casi se desborda en los márgenes mientras redacto este ensayo. Notas al margen y asteriscos abundan. Es demasiado para capturar en solo unas pocas páginas; no sé por dónde empezar cuando las bases de esta premisa son huecas, podridas, y se desmoronan. Si yo creo que el género es un constructo, y uno bien pésimo, que causa daño real en el mundo, y tú crees que es una realidad biológica, ¿hay algún espacio para una conversación significativa?

    En lugar de eso, quizás podemos mirar solamente los resultados. Lee este informe sobre cómo los hombres jóvenes están usando internet y cómo está distorsionando su percepción de las mujeres.

    Escucha a más mujeres, personas queer, personas de color, personas fuera de tu burbuja.

    Escucha críticamente cuando un podcaster o influencer lanza términos como “divino femenino”, “hombre de alto valor”, “feminismo tóxico”, “la epidemia de soledad masculina” o “la mujer moderna”.

    No solo te preguntes si “suena bien” (¡porque si se ajusta a la visión del mundo en la que la mayoría de nosotros fuimos socializados, sonará bien!); más bien, pregunta a quién están beneficiando esas palabras.

    Pregúntate, ¿esta narrativa desafía el statu quo, o lo refuerza?

    Y si es la segunda, pregúntate, ¿son estos los caminos retóricos que quiero profundizar en mi propia mente?

    Y una última pregunta: ¿Quiero contribuir a un mundo donde la empatía, la suavidad y el cuidado—el liderazgo, la fuerza y la disciplina—pertenezcan solo a la mitad de la población? ¿O quiero construir uno donde lo mejor de nuestra humanidad esté disponible para todxs? 


    Traducido por Iaris del inglés. Originalmente publicado en Substack.


    Sobre la autora

    Toby Israel es la fundadora y facilitadora de Mujeres Fuertes Autodefensa. Instructora de defensa personal (Certificación Completa, ESD Global, Formadora de Instructoras, Credencial ESDP con la Association of ESD Professionals) y maestra de yoga, facilita retiros y talleres para inspirar y transformar a partir de la conexión con nuestra fuerza interior. Vino a Costa Rica en 2017 para sacar su maestría en la Universidad para la Paz. Se quedó por el sol, la papaya y la comunidad.

    Toby Israel is the founder of Mujeres Fuertes Costa Rica. As an Empowerment Self-Defense instructor (full certification and trainer of trainers, ESD Global) and yoga teacher, she facilitates retreats and workshops to inspire and transform through our connection with our inner strength. She came to Costa Rica in 2017 to complete her Masters at the University for Peace. She stayed for the sunshine, the fruit, and the community.


    Sobre Mujeres Fuertes Autodefensa

    Mujeres Fuertes es un proyecto de autodefensa apoyando a todas las personas a vivir una vida libre de miedo y llena de confianza.

    Aprovechen nuestros recursos digitales de autodefensa:

    • Un blog con docenas de artículos sobre la autodefensa, la prevención de violencia, y otros temas relacionados.
    • Un canal de YouTube con MUCHOS talleres de autodefensa grabados.
    • Un handbook en formato PDF ilustrado explicando todas las técnicas.
    • Un curso digital autodidacta.
  • La autodefensa como acto de resistencia diaria

    La autodefensa como acto de resistencia diaria

    “Avisame cuando llegués” debería ser opcional, pero entre mujeres, es un código silencioso de cuidado, un gesto de sororidad involuntaria que hemos aprendido a ejercer para sobrevivir, y casi que una orden obligatoria.

    En un mundo donde la violencia de género es una sombra constante, la seguridad para las mujeres se ha convertido en un acto de resistencia diaria. Según las voces de decenas de mujeres que respondieron a la pregunta* “¿Qué es seguridad para vos y qué medidas tomás para sentirte segura?”, la respuesta no es sencilla ni uniforme, pero revela patrones profundos y dolorosos:

    • nos cuidamos entre todas,

    • nos preparamos para lo peor, y

    • nos protegemos aunque debería ser innecesario.

    “Si viajo sola, me informo de todo, busco un hotel seguro y llevo implementos para protegerme”, cuenta Liam, Majo relata cómo siempre lleva consigo spray de pimienta y una mini cuchilla entre sus llaves.

    Hay quienes prefieren correr sólo en zonas muy transitadas, (la gran mayoría comparten su ubicación en tiempo real con amigos, madres, hermanas, parejas) y quienes simplemente ya no se animan a salir solas. 

    Estos relatos no son anécdotas aisladas: son formas de autodefensa que hemos internalizado.

    Desde un contacto de emergencia en el celular, hasta llevar elementos cotidianos que pueden transformarse en armas como un sacacorchos “porque le sale un cuchillo fácil”. Desde revisar minuciosamente el lugar al que vamos, hasta pedir compañía para evitar trayectos solitarios, la autodefensa no siempre implica golpes o técnicas de combate; también es estrategia, prevención, intuición aguda y una red de cuidado que tejemos entre todas.

    La seguridad, para nosotras, se construye en pequeños actos que, en conjunto, revelan una realidad cruda: vivimos en un entorno que no está hecho para protegernos, por eso, lo hacemos nosotras mismas.

    Para salir de la casa, nos aseguramos de que alguien sepa siempre dónde estamos; evitamos zonas desconocidas y solitarias de noche y muchas veces por completo. Aprendemos a vivir en un constante estado de vigilancia, cuidando nuestras pertenencias y nuestra propia existencia, siempre atentas a nuestro entorno.

    Este ejercicio cotidiano de supervivencia, también nos enseña a practicar la sororidad, porque, estar pendiente y “acompañar de lejos”, es un compromiso que tenemos unas con otras, un acuerdo que establecemos y entendemos sin ninguna explicación previa.

    La autodefensa femenina es la respuesta a una sociedad que nos quiere divididas, pequeñas y atemorizadas. Y sin embargo, cada vez que una mujer elige proteger a otra, cuidarla, confiar en ella y acuerparla, está desafiando ese mandato.

    Hoy, cuidarnos es una forma de lucha.

    Es apoyo traducido en acción. Y, aunque el sueño es que un día ninguna tenga que vivir con miedo, por ahora seguiremos construyendo nuestras propias redes, gritando juntas, y defendiéndonos juntas.

    Porque nos tenemos. Porque nos cuidamos. Porque existimos. Y porque entendimos que la seguridad es colectiva.

    No estamos solas cuando aprendemos a protegernos entre todas con un cuidado mutuo que se expresa en mensajes, ubicaciones compartidas y herramientas improvisadas y que no es sólo un acto de supervivencia, es también una forma de resistencia activa.

    La autodefensa no empieza (ni termina) en el cuerpo: empieza en la confianza de que, juntas, podemos crear un entorno más seguro.


    *Este texto nace de una pregunta que lancé en Instagram, buscando respuestas reales, cotidianas y urgentes. A través del crowdsourcing con mi comunidad de redes, recopilé experiencias directas de mujeres que, en su día a día, construyen su seguridad a como pueden. No es una investigación formal, pero sí una forma de tomarle el pulso a la realidad desde la voz de quienes la viven, y no son datos estadísticos, son testimonios que hacen visible lo que muchas ya intuimos: que la seguridad personal, para nosotras, es una práctica colectiva. 


    Sobre la autora

    Sara Alvarez Keller, estudiante de psicología interesada en temas sociales quien está redescubriendo sus pasiones, mientras encuentra equilibrio entre el trabajo y la universidad. Amante de los libros, el café, viajar y los atardeceres.


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  • De la desconfianza a la sororidad

    De la desconfianza a la sororidad

    “Es la amistad entre mujeres que ni siquiera son amigas”, le dice la escritora y periodista peruana Gabriela Wiener a BBC sobre la sororidad.

    Esa es la clave, y de los puntos que más me impresionan; que una desconocida sea capaz de acuerpar a una mujer, en momentos incluso poniéndose en riesgo, y no esperar nada a cambio.

    Por otro lado, me deja un sabor amargo en la boca que el 90% de agresores a mujeres sean familiares o personas cercanas a ellas, dejando en clara evidencia un opuesto casi poético entre la sororidad y la violencia de género.

    Es difícil alcanzar este nivel de compañerismo y solidaridad habiendo crecido en una estructura que fomenta y casi que impone la desconfianza entre mujeres, que no impulsa una competencia sana en ámbitos profesionales, educativos y de logros, si no en estándares de belleza inalcanzables y por la atención de hombres.

    Despojarse de tantas expectativas es complejo, no caer en el sinfín de estímulos que recibimos sobre quienes dictan nuestro pasado, presente y futuro es una lucha constante, y sólo se logra cuando alcanzamos una posición de reconocimiento y respeto mutuo. Eso es la sororidad.

    “La sororidad es un pacto político de género entre mujeres que se reconocen como interlocutoras… No hay jerarquía, sino un reconocimiento de la autoridad de cada una”, escribe Marcela Lagarde.

    Es importante luchar por la libertad, admirarnos y criticarnos conscientemente, no cayendo tampoco en un apoyo ciego que derrote el propósito de la sororidad y la hermandad. Se han escudado personas detrás del feminismo para caer en acciones racistas, xenofóbicas, clasistas e incluso machistas, valiéndose de que “las mujeres tenemos que ser sororas siempre”.

    Esto no sólo es moralmente reprochable, si no que alimenta al patriarcado a utilizar los términos como “¿no es que son sororas? ¿Dónde está el apoyo entre mujeres? ¿Y las feministas qué se hicieron? Y que en su mayoría provienen de hombres ansiosos y sedientos por tener la más mínima excusa para burlarse y violentar a las mujeres.

    Es importante recordar este contexto, especialmente ahora que se avecina el 8M, cuando escuchamos a muchas mujeres decir que quienes nos manifestamos no las representan, o que “esas no son formas” (de pedir equidad e interseccionalidad en los derechos que nos pertenecen).

    Me encantaría poder ir persona por persona, recordándoles que gracias a esas mujeres que fueron ruidosas, rebeldes, y revoltosas, es que ellas pueden votar, que pueden estudiar, que pueden trabajar y utilizar pantalones o el tipo de vestimenta que deseen.

    Pero más que eso, me genera tristeza pensar que nunca han estado en una marcha sólo de mujeres, sintiéndose enormes, fuertes, poderosas y sin miedo, acuerpadas por una y mil y una de desconocidas, brincando y cantando, gritando al unísono en una marea que suda dolor, frustración, impotencia; pero también muchísimo amor, pasión y felicidad.

    Yo marcho por mí, pero como mujer blanca reconozco mi privilegio y sé que ahí no acaba, tengo que ver más allá de mi nariz diría una de mis mejores amigas; así que marcho por ellas, por las que están, las que faltan y las que estarán.

    Por la desconocida que me cuidó en un bar hace 10 años,

    las que regalan productos sanitarios sin pensarlo dos veces,

    las niñas, las abuelas, las mamás;

    y sí, por ellas, las que no represento, las que se sienten incómodas porque como bien lo dice Catalina Ruiz-Navarro

    “la sororidad no plantea que tengamos que ser mejores amigas ni que entre todas nos caigamos bien, es entender que hacemos parte de un sistema que de alguna manera a cada una nos tiene jodidas y que nos vamos a aliar para enfrentarlo.”

    En una sociedad que nos quiere todo menos unidas, abracémonos y marchemos con la cabeza en alto siempre; y cuando alguna no tenga la fuerza, otra le pondrá su hombro y entre todas seguiremos luchando, incomodando y existiendo.

     


    Sobre la autora

    Sara Alvarez Keller, estudiante de psicología interesada en temas sociales quien está redescubriendo sus pasiones, mientras encuentra equilibrio entre el trabajo y la universidad. Amante de los libros, el café, viajar y los atardeceres.


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  • Nuestro hashtag favorito del año – #womeninmalefields

    Nuestro hashtag favorito del año – #womeninmalefields

    #womeninmalefields

    La importancia de la representación

    Mujeres alrededor del mundo encontraron una nueva manera de crear comunidad, y esta vez es a través de un hashtag en redes sociales. En los últimos meses, #WomenInMaleFields o mujeres en industrias/áreas de hombres ha ganado popularidad y se ha viralizado con miles de mujeres compartiendo ejemplos de sus vidas personales, laborales y sentimentales para llegar a la conclusión que no estamos solas, no es nuestra culpa y de una u otra manera compartimos la misma experiencia.

    #womeninmalefields

    Un trend que comenzó como algo de humor aludiendo a la poca responsabilidad afectiva de un “casi novio” o la condescendencia de entrevistadores y jefes, pronto reveló un mensaje más profundo; juntas hemos sufrido a causa del patriarcado, pero juntas podemos desafiarlo, construir una comunidad y demostrar que tenemos un lugar en cualquier espacio que elijamos ocupar, lo cual lleva a la clara falta de representación que tenemos como mujeres en áreas e industrias mayoritariamente lideradas por hombres.

    La falta de representación femenina en sectores como STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) es una realidad que no podemos ignorar. Según el Global Gender Gap Report 2024, sólo el 28.2% de la fuerza laboral en STEM está compuesta por mujeres, y son incluso menos los puestos de liderazgo.

    La representación importa porque ver a mujeres triunfar y prosperar en roles tradicionalmente masculinos empodera y brinda seguridad a otras de intentarlo; no se trata sólamente de desafiar estereotipos, si no de inspirar a futuras generaciones y demostrar que la diversidad en equipos no es sólo deseable, sino esencial para la innovación y el éxito.

    Aunque estas tendencias son un gran punto de partida, los datos son el motor del cambio real. Según el Global Gender Gap Report, al ritmo actual, se necesitarán 134 años para cerrar completamente la brecha de género, lo cual exige acciones concretas como:

    • Prácticas de contratación equitativas que eliminen los prejuicios implícitos.
    • Programas de mentoría para apoyar a mujeres en sus trayectorias profesionales.
    • Políticas inclusivas que permitan un balance entre la vida laboral y personal.

    #Womeninmalefields es un llamado a la acción, una plataforma de representación y una fuente de esperanza. Al unirnos para compartir nuestras historias y apoyarnos mutuamente, estamos allanando el camino hacia un futuro más equitativo.

    Y mientras tanto, disfruten de esta selección de reels sobre #WomenInMaleFields

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  • Mentiras que nos cuentan a las mujeres

    Mentiras que nos cuentan a las mujeres

    mujeres fuertes autodefensa

    Sobre la autora

    Toby Israel es la fundadora y facilitadora de Mujeres Fuertes Autodefensa. Instructora de defensa personal (Certificación Completa, ESD Global, Formadora de Instructoras, Credencial ESDP con la Association of ESD Professionals) y maestra de yoga, facilita retiros y talleres para inspirar y transformar a partir de la conexión con nuestra fuerza interior. Vino a Costa Rica en 2017 para sacar su maestría en la Universidad para la Paz. Se quedó por el sol, la papaya y la comunidad.

    Toby Israel is the founder of Mujeres Fuertes Costa Rica. As an Empowerment Self-Defense instructor (full certification and trainer of trainers, ESD Global) and yoga teacher, she facilitates retreats and workshops to inspire and transform through our connection with our inner strength. She came to Costa Rica in 2017 to complete her Masters at the University for Peace. She stayed for the sunshine, the fruit, and the community.


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  • La Niña Buena

    La Niña Buena

    Fui criada, educada y motivada con valores que me guiaron hacia el comportamiento de una “niña buena”, y no lo considero una queja; comprendo que lo hicieron para asegurarse de que tuviera las herramientas necesarias para enfrentar la vida como la sociedad “manda”.

    Nos damos cuenta que una mujer fue enseñada a ser “buena” cuando permanece en silencio la mayoría del tiempo, sin alzar la voz o expresar opiniones de manera contundente. Es una niña, adolescente o mujer cuidadosa, pulcra y que evita ensuciarse. Posee una sonrisa constante y una cara simpática. Se espera que esté disponible para las demás personas, sirviendo cuando es necesario, y que mantenga una apariencia física delicada, incluso cerrando las piernas.

    Te reto a que imaginés a una niña inadecuada, y notarás que no la encontrarás en mi descripción, llegando incluso a sentir cierta incomodidad al intentar hacerlo.

    Tras vivir diversas experiencias, sumergirme en la lectura de varios libros de desarrollo personal y feminismo y participar en el taller de Autodefensa Holística de Mujeres Fuertes, he descubierto métodos, herramientas y formas de expresión que me han permitido abrazar mi lado de la “niña mala”.

    Aprendí a escuchar mis necesidades y establecer límites claros, identificando dónde no deseo estar y con quiénes no debería compartir mi tiempo de manera más definida. Desarrollé la habilidad de decir no, de discernir dónde no quiero estar y con quién no quiero relacionarme, de una manera más clara y precisa. Por mencionar algunas cosas, en el proceso sigo evolucionando.

    Ahora, he cultivado la capacidad de escuchar mi intuición y, lo que es aún más importante, de seguir sus indicaciones. He adquirido herramientas para distanciarme, para alejarme de situaciones donde no me siento valorada, y para compartirme solo en lugares donde mi autenticidad es apreciada.

    Me he vuelto consciente de mi poder interno y de mi capacidad para expresar lo que siento en lo más profundo de mi corazón.

    Sin embargo, en este proceso también he experimentado miedo, rechazo y dolor. Me he encontrado con personas en mi camino que se molestan ante mis límites, gente que no está dispuesta a escucharme y situaciones manipuladoras. He notado la presencia de aquellos amigos, familiares y conocidos que anhelan a la niña buena y sumisa que decía sí a todo, que obedecía sin cuestionar.

    Esta dinámica activa en mí mecanismos de autorrepresión, rondando la idea de regresar a mi antigua yo para evitar el juicio, el castigo o la desaprobación.

    El poner un límite y perder una persona o una relación, incluso una posición social duele. Pero al largo plazo, duele más despriorizarme y mis necesidades, serme infiel.

    Unos consejos para mí y para vos que empezaste a ser niña mala:

    1. Uso mi intuición para tomar decisiones. 

    2. Ya no me involucro o trato de no estar en lugares que impliquen sobrevivencia, sé que es más fácil poner límites en lugares de ternura. 

    3. Uno de mis no negociables es que cada persona puede definir sus límites pero si alguna de las dos partes no acepta negociar, conversar o al menos respetar ese límite y cierra la puerta a la conversación, no voy a continuar con esa relación (trabajo, pareja, familia, amigos). 

    4. En el último año, mi niña y mujer mala se atreve a tirarse al agua y decir mis límites y necesidades a viva voz, aunque vaya a caer mal. Sé que la persona que más pierde cuando se me irrespeta un límite soy yo misma. 

    5. Tengo espacios de meditación para sentir que me pasó por el cuerpo cuando puse un límite, qué reacciones recibí y qué deseo hacer como siguiente paso.

    6. Yo misma cuido mis límites en cuanto pueda, a veces nosotras mismas los sobrepasamos. 

    7. Leo, me capacito y me trabajo en terapia todo aquello que me permite tener herramientas para sentirme segura a nivel nervioso y emocional, cuando pongo un límite (trauma, paradigmas, sistema nervioso, mecanismos de defensa, etc).


    Sobre la autora

    Como instructora de autodefensa holística y facilitadora de equipos, Ann Hillary especializa en utilizar herramientas lúdicas y de reflexión para fomentar el empoderamiento y la confianza. Con títulos en violencia de género y sensibilidad al trauma, diseña conversaciones significativas en torno al síndrome de la impostora, apoyando a mujeres a reconocer y superar sus barreras internas.


    Sobre Mujeres Fuertes Autodefensa

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  • Por qué rechazamos tácticas de mercadeo basadas en miedo

    Por qué rechazamos tácticas de mercadeo basadas en miedo

    En nuestras páginas de redes sociales, nunca vas a ver imágenes de hombres esperando en la sombra, ni te vamos a contar sobre los peligros de andar sola por la calle.

    Creemos que la mayoría de las mujeres ya saben cual es la realidad de la violencia de género*. No necesitamos el recordatorio cotidiano de los peligros intrínsecos de ser mujer en nuestra sociedad (o persona no-binaria, trans, LGBTQIA, u otra identidad desfavorecida por el patriarcado).

    Lastimosamente, gran parte del mercadeo en el mundo de hoy depende del miedo para vender productos y servicios. Más específicamente, depende de activar una reacción al trauma (donde se apaga el neocortex y se activa el sistema de supervivencia que maneja las decisiones instintivas) para empujar a lxs consumidores a comprar, comprar, y comprar más.

    Nosotras, la red de Mujeres Fuertes Autodefensa, no creemos en el mercadeo basado en el miedo.

    Crecemos oyendo historias de terror de lo que significa ser mujer en este mundo. Pero nosotras queremos rechazar las tácticas de mercadeo que se aprovechan de los miedos de nuestra comunidad.

    Además, esas tácticas quizás se basan en hechos reales (por ejemplo, la violencia contra mujeres) pero se alimentan de los mitos culturales deshonestos. Por ejemplo: ese hombre en la sombra de una calle oscura representa un porcentaje pequeño de la violencia de género que realmente sucede en el mundo. Sabemos que mas del 90% de la violencia contra las mujeres es cometida por alguien conocidx—una pareja actual o pasada (50%), unx familiar, unx colega, o unx amigx.

    Rechazamos imágenes de mujeres acurrucadas en una esquina, de mujeres silenciadas por manos gigantescas, de mujeres reducidas al tamaño de muñecas al lado de atacantes monstruosos y superhumanos.

    Esas imágenes no reflejan la realidad; son la manifestación de una fantasía de violencia que perpetúa la creencia (falsa) que no podemos hacer nada para defendernos—aunque están vendiendo conocimiento de defensa personal. ¡Qué ironía!

    Les invitamos a unirse a este movimiento que más bien eleva el empoderamiento y la autonomía en vez de continuar el patrón generacional que nos dice que ser mujer significa que hay que tener miedo.

    Creemos que estas tácticas de mercadeo están enraizadas en sistemas patriarcales que se benefician del miedo de las mujeres, en la minimización de su poder. Así que rechazando estrategias basadas en miedo también rechazamos sistemas de violencia, control, y dominación.

    ¡Basta con vendernos nuestros miedos e inseguridades! Queremos ver mujeres brillando. Queremos ver mujeres que creen en su poder. Queremos ver mujeres que se apoyan en sororidad. Queremos ver mujeres fuertes.

    Y eso es exactamente lo que van a ver en nuestras páginas… ¡y en nuestros talleres! Bienvenidas a una red donde nos elevamos entre todas, y donde la posibilidad manda, no el miedo.

    «“¿Pero, no tienes miedo de viajar sola? ¿No es peligroso?” Me preguntan.

    Mi respuesta: “Yo soy peligrosa.”»

    —Nicole Snell, Girls Fight Back

     

    *“Violencia de género,” según ONU Mujeres, refiere a la violencia que contiene “actos dañinos dirigidos contra una persona o un grupo de personas en razón de su género. Tiene su origen en la desigualdad de género, el abuso de poder y la existencia de normas dañinas.” La podríamos llamar “violencia patriarcal” también, visto que está basada en dinámicas de poder y control fundamentales a sistemas patriarcales. Todxs somos víctimas de la violencia patriarcal, y todxs necesitamos luchar para interrumpirla.


    Sobre la autora

    Toby Israel es la fundadora y facilitadora de Mujeres Fuertes Autodefensa. Instructora de defensa personal (Certificación Completa, ESD Global, Formadora de Instructoras, Credencial ESDP con la Association of ESD Professionals) y maestra de yoga, facilita retiros y talleres para inspirar y transformar a partir de la conexión con nuestra fuerza interior. Vino a Costa Rica en 2017 para sacar su maestría en la Universidad para la Paz. Se quedó por el sol, la papaya y la comunidad.

    Toby Israel is the founder of Mujeres Fuertes Costa Rica. As an Empowerment Self-Defense instructor (full certification and trainer of trainers, ESD Global) and yoga teacher, she facilitates retreats and workshops to inspire and transform through our connection with our inner strength. She came to Costa Rica in 2017 to complete her Masters at the University for Peace. She stayed for the sunshine, the fruit, and the community.


    Sobre Mujeres Fuertes Autodefensa

    Mujeres Fuertes es un proyecto de autodefensa apoyando a todas las personas a vivir una vida libre de miedo y llena de confianza.

    Aprovechen nuestros recursos digitales de autodefensa:

    • Un blog con docenas de artículos sobre la autodefensa, la prevención de violencia, y otros temas relacionados.
    • Un canal de YouTube con MUCHOS talleres de autodefensa grabados.
    • Un handbook en formato PDF ilustrado explicando todas las técnicas.
    • Un curso digital autodidacta.
  • No Verás Instructores Hombres en los Talleres de Mujeres Fuertes

    No Verás Instructores Hombres en los Talleres de Mujeres Fuertes

    No Verás Instructores Hombres en los Talleres de Mujeres Fuertes

    Pero la razón es mucho más compleja de lo que piensas.

    Recién en una presentación del documental de Mujeres Fuertes, nos quedamos conversando sobre la (falta de) presencia de instructores hombres en nuestros talleres.

    Mientras que ofrecemos varios talleres para un público mixto, hasta ahora nuestra capacitación de instructoras de autodefensa holística está abierta exclusivamente a mujeres. En otras palabras, los hombres pueden asistir a (algunos) cursos nuestros, pero no los pueden impartir.

    Regularmente, los hombres tanto desconocidos como conocidos, ofrecen ayudarnos en nuestros talleres de defensa personal. De vez en cuando una participante se queja porque eran mujeres, no hombres, las que sostenían las almohadillas para practicar los golpes, y que por eso les parecía menos serio o menos real la práctica. 

    Por lo general, las mujeres tienen miedo de ataques violentos cometidos por hombres, entonces es entendible su deseo de practicar las herramientas contra cuerpos masculinos. Pero, no nos parece razón suficiente para cambiar nuestra estructura, la cual se basa en principios de educación con atención específica al trauma.

    Más bien, les invitamos a todes a reflexionar sobre unas preguntas claves:

    • ¿Por qué las personas le asignamos más valor a una clase si el instructor es hombre?
    • ¿Por qué solemos asumir que le falta algo a un equipo de mujeres, y entonces necesariamente requiere algún apoyo masculino.
    • ¿Por qué, históricamente han sido hombres los que enseñan la defensa personal para mujeres, aunque no han experimentado la misoginia y elmachismode la misma manera?

    ¿Por qué las personas le asignamos más valor a una clase si el instructor es hombre?

    ¿Por qué solemos asumir que le falta algo a un equipo de mujeres, y entonces necesariamente requiere algún apoyo masculino.

    ¿Por qué, históricamente han sido hombres los que enseñan la defensa personal para mujeres, aunque no han experimentado la misoginia y el machismo de la misma manera?

    Esta reflexión nos lleva de vuelta a la pregunta, ¿por qué no tenemos instructores hombres?

    ¿Por qué esta exclusividad? ¿Es porque somos feministas que odiamos a los hombres? ¡Claro que no! Como siempre, la respuesta es bien compleja. Tiene varias capas, todas radicalmente disruptivas, y basadas en el amor y el activismo:

    1. Queremos equilibrio y equidad.

    La gran mayoría de las clases de defensa personal para mujeres han sido lideradas por hombres. Nuestra elección de capacitar y crear equipos de solamente mujeres representa una lucha más amplia para habitar espacios históricamente masculinos y/o excluyentes de las mujeres. Es nuestro derecho estar allí. No estamos en contra de los hombres que dan clases de defensa personal; simplemente sentimos que ya hay muchos, y no hay suficientes mujeres haciendo lo mismo. Queremos cerrar esa distancia y crear oportunidades que hasta ahora han sido ausentes.

    2. Buscamos modelar el liderazgo y poder feminino.

    Muchas personas no han visto un equipo 100% liderado por mujeres, y mucho menos en ambientes como las artes marciales o defensa personal— espacios, como ya comentamos, históricamente dominados por hombres. Nuestro estilo de educación incluye “modelar” los conceptos que queremos enseñar: consentimiento, respeto, autonomía, empoderamiento, y sí, mujeres en puestos de autoridad y poder.

    3. Creemos que (a veces) es necesario crear espacios solo para mujeres.

    Una en 3 mujeres ha experimentado violencia sexual. Muchas más han vivido algún acoso callejero o laboral. No todos los agresores son hombres, pero la mayoría sí. Así que no siempre representan seguridad para las que han vivido violencia. Algunas participantes en nuestros talleres quizás hubiesen preferido entrenar con instructores hombres, pero muchas más eligen nuestros cursos porque se sienten más cómodas aprendiendo en un círculo de mujeres. (Sí, a veces ofrecemos talleres para todes. Ver #1 y #2 .)

    Reconocemos que muchos hombres YA están dando cursos de autodefensa, y más adelante tenemos intencionado ofrecer capacitaciones mixtas que enseñen a todes:

    • Cómo crear espacios seguros con atención específica al trauma.
    • Cómo enseñar estrategias de comunicación, intuición y apoyo en red como parte de un sistema holístico.
    • Como tomar en cuenta el contexto sociocultural de la violencia, y así también de la autodefensa.
    • Cómo facilitar el auto-empoderamiento, tejer redes de apoyo, e invitar eldesaprendizajedel machismo en las clases de defensa personal.
    • Cómo presentar la autodefensa como un camino de sanación y conexión y libertad—no de miedo y limitaciones.

    Cómo crear espacios seguros con atención específica al trauma.

    Cómo enseñar estrategias de comunicación, intuición y apoyo en red como parte de un sistema holístico.

    Como tomar en cuenta el contexto sociocultural de la violencia, y así también de la autodefensa.

    Cómo facilitar el auto-empoderamiento, tejer redes de apoyo, e invitar el desaprendizaje del machismo en las clases de defensa personal.

    Cómo presentar la autodefensa como un camino de sanación y conexión y libertad—no de miedo y limitaciones.

    Así es cómo enseñamos nosotras, ¡y así seguiremos!


    Sobre la autora

    Toby Israel es la fundadora y facilitadora de Mujeres Fuertes Autodefensa. Instructora de defensa personal (Certificación Completa, ESD Global, Formadora de Instructoras, Credencial ESDP con la Association of ESD Professionals) y maestra de yoga, facilita retiros y talleres para inspirar y transformar a partir de la conexión con nuestra fuerza interior. Vino a Costa Rica en 2017 para sacar su maestría en la Universidad para la Paz. Se quedó por el sol, la papaya y la comunidad.

    Toby Israel is the founder of Mujeres Fuertes Costa Rica. As an Empowerment Self-Defense instructor (full certification and trainer of trainers, ESD Global) and yoga teacher, she facilitates retreats and workshops to inspire and transform through our connection with our inner strength. She came to Costa Rica in 2017 to complete her Masters at the University for Peace. She stayed for the sunshine, the fruit, and the community.


    Sobre Mujeres Fuertes Autodefensa

    Mujeres Fuertes es un proyecto de autodefensa apoyando a todas las personas a vivir una vida libre de miedo y llena de confianza.

    Aprovechen nuestros recursos digitales de autodefensa:

    • Un blog con docenas de artículos sobre la autodefensa, la prevención de violencia, y otros temas relacionados.
    • Un canal de YouTube con MUCHOS talleres de autodefensa grabados.
    • Un handbook en formato PDF ilustrado explicando todas las técnicas.
    • Un curso digital autodidacta.
  • “Somos Red” Pero, ¿qué significa eso?

    “Somos Red” Pero, ¿qué significa eso?

    somos red, mujeres fuertes autodefensa

    ¡No estamos solas!

    Mujeres Fuertes Autodefensa es un proyecto multifacético. Somos una empresa social dedicada a brindar educación de autodefensa holística, empoderamiento y prevención de violencia a todas las personas posibles. Además, desde el 2022 somos un programa de formación de instructoras de autodefensa, y somos una metodología única que presenta la autodefensa como una práctica holística y cotidiana que nos puede aportar más conexión, alegría y placer.

    Y, claro, somos la red de todas las personas que han participado a nuestros talleres y retiros, las aliadas que nos han enseñado, convocado o apoyado, y aun las comunidades que hemos tocado indirectamente a través de nuestros talleres virtuales, contenido digital, o participantes que luego compartan sus experiencias con otrxs.

    Muchas veces, nos preguntan cómo ser parte de la red de Mujeres Fuertes. Seguimos desarrollando la respuesta a esa pregunta, y abajo compartiremos algunas posibilidades. Pero primero, nos parece sumamente importante definir un poco mejorque significaser una red, ya que esa palabra se utiliza mucho para muchas cosas.

    somos red, mujeres fuertes autodefensa

    Así que, esto es lo que queremos decir cuando decimos que somos red:

    1. Creemos que somos más fuertes juntas.Respaldamos la sororidad, el acuerpamiento, y la manada. No estamos solas, y tú tampoco. Si te vemos en la calle, te ofreceremos acompañarte. Celebramos tus logros y compartimos tus esperanzas; sabemos que tu fuerza no disminuye la nuestra… ¡la refleja!
    2. Sabemos que somos más que nuestras partes.La sabiduría colectiva, el conocimiento del círculo y la magia del grupo son hechos fundamentales que guían nuestro trabajo. Cómo dice nuestra compañera: nosotras no venimos a empoderar a nadie (ya son poderosas, ¡claro!); ¡somos un puente entre herramientas buenísimas y nuestra red!
    3. Nos comprometemos con nosotras mismas y nuestrxs hermanxs.Este no es un grupo de amigas o un club exclusivo. Buscamos tejer una red inclusiva y espacios seguros. No importa tu edad, tu nivel de experiencia, tu estado de ánimo, tu educación, tu trabajo o tu fe. Si quieres aprender, crecer y apoyar a otrxs que quieren lo mismo, estas bienvenida aquí. El respeto va primero; no tenemos que ser mejores amigxs todxs, pero sí debemos respetarle a cada miembro de la red—y ojalá amarla.
    4. Rechazamos sistemas patriarcales y coloniales (y entonces violentos) de poder y autoridad.Y elegimos reemplazarlos con la fuerza mayor de comunidad, sororidad, y circularidad. Buscamos cultivar una nueva cultura de respeto, consentimiento, equidad, paz y libertad.
    5. Reconocemos que la fuerza se siente y se expresa de muchas maneras diferentes, y consideramos a la vulnerabilidad como un superpoder.Celebramos la diversidad de fuerzas y honramos las vulnerabilidades presentes en nuestra red. Nos abrazamos y nos sostenemos en esa diversidad.

    Creemos que somos más fuertes juntas.Respaldamos la sororidad, el acuerpamiento, y la manada. No estamos solas, y tú tampoco. Si te vemos en la calle, te ofreceremos acompañarte. Celebramos tus logros y compartimos tus esperanzas; sabemos que tu fuerza no disminuye la nuestra… ¡la refleja!

    Sabemos que somos más que nuestras partes.La sabiduría colectiva, el conocimiento del círculo y la magia del grupo son hechos fundamentales que guían nuestro trabajo. Cómo dice nuestra compañera: nosotras no venimos a empoderar a nadie (ya son poderosas, ¡claro!); ¡somos un puente entre herramientas buenísimas y nuestra red!

    Nos comprometemos con nosotras mismas y nuestrxs hermanxs.Este no es un grupo de amigas o un club exclusivo. Buscamos tejer una red inclusiva y espacios seguros. No importa tu edad, tu nivel de experiencia, tu estado de ánimo, tu educación, tu trabajo o tu fe. Si quieres aprender, crecer y apoyar a otrxs que quieren lo mismo, estas bienvenida aquí. El respeto va primero; no tenemos que ser mejores amigxs todxs, pero sí debemos respetarle a cada miembro de la red—y ojalá amarla.

    Rechazamos sistemas patriarcales y coloniales (y entonces violentos) de poder y autoridad.Y elegimos reemplazarlos con la fuerza mayor de comunidad, sororidad, y circularidad. Buscamos cultivar una nueva cultura de respeto, consentimiento, equidad, paz y libertad.

    Reconocemos que la fuerza se siente y se expresa de muchas maneras diferentes, y consideramos a la vulnerabilidad como un superpoder.Celebramos la diversidad de fuerzas y honramos las vulnerabilidades presentes en nuestra red. Nos abrazamos y nos sostenemos en esa diversidad.

    somos red, mujeres fuertes autodefensa

    Entonces, ¿cómo me puedo involucrar en la red de Mujeres Fuertes?

    Recibimos cualquier propuesta o invitación que tienes para aportar a (y ser apoyada por) nuestra red. Y si no sabes, tenemos unas sugerencias:

    1. Únete a nuestras comunidades digitales.
    2. ¡Sé un patrocinador!
    3. Capacitate como instructora de autodefensa holística.
    4. Sé un donantey ayúdanos a cumplir con nuestra visión de ser 100% autosustentables. Más info en nuestra campana de recaudacion de fondos:https://givebutter.com/MujeresFuertes
    5. Participa en nuestros talleres, retiros y laboratorios de autodefensa. ¡Siguiendo nuestras páginas te enterarás de nuestras próximas actividades!
    6. ¡Ayúdanos a pasar la palabra!

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    Sé un donante y ayúdanos a cumplir con nuestra visión de ser 100% autosustentables. Más info en nuestra campana de recaudacion de fondos: https://givebutter.com/MujeresFuertes

    Participa en nuestros talleres, retiros y laboratorios de autodefensa. ¡Siguiendo nuestras páginas te enterarás de nuestras próximas actividades!

    ¡Ayúdanos a pasar la palabra!

    ¡Gracias por ser parte de nuestra red!

    somos red, mujeres fuertes autodefensa

    Sobre la autora

    Toby Israel es la fundadora y facilitadora de Mujeres Fuertes Autodefensa. Instructora de defensa personal (Certificación Completa, ESD Global, Formadora de Instructoras, Credencial ESDP con la Association of ESD Professionals) y maestra de yoga, facilita retiros y talleres para inspirar y transformar a partir de la conexión con nuestra fuerza interior. Vino a Costa Rica en 2017 para sacar su maestría en la Universidad para la Paz. Se quedó por el sol, la papaya y la comunidad.

    Toby Israel is the founder of Mujeres Fuertes Costa Rica. As an Empowerment Self-Defense instructor (full certification and trainer of trainers, ESD Global) and yoga teacher, she facilitates retreats and workshops to inspire and transform through our connection with our inner strength. She came to Costa Rica in 2017 to complete her Masters at the University for Peace. She stayed for the sunshine, the fruit, and the community.


    Sobre Mujeres Fuertes Autodefensa

    Mujeres Fuertes es un proyecto de autodefensa apoyando a todas las personas a vivir una vida libre de miedo y llena de confianza.

    Aprovechen nuestros recursos digitales de autodefensa:

    • Un blog con docenas de artículos sobre la autodefensa, la prevención de violencia, y otros temas relacionados.
    • Un canal de YouTube con MUCHOS talleres de autodefensa grabados.
    • Un handbook en formato PDF ilustrado explicando todas las técnicas.
    • Un curso digital autodidacta.
  • Entonces… ¿Ahora la princesa no necesita ser salvada? Una pequeña reflexión sobre la representatividad.

    Entonces… ¿Ahora la princesa no necesita ser salvada? Una pequeña reflexión sobre la representatividad.

    Una pequeña reflexión sobre la representatividad.

    Una pequeña reflexión sobre la representatividad.

    Desde niño he amado Disney, los videojuegos, las historias de aventuras; las de superar obstáculos, vencer al/a la villana y obtener un premio muy deseado, un reconocimiento, una validación. Ese “premio” espera al final de la pesadilla de obstáculos, sentada, pasiva…

    Espera por mí, su “salvador”, pues mi misión no es otra que obtenerle, que liberarle de la pesadilla en la que se encuentra, pesadilla que de paso, es completamente ajena a ella: no se la buscó, no la pidió, solo “le tocó”.

    Es un plot ya muy gastado, muy binario, muy estereotipado: la delicada damisela encerrada en su torre esperando a que la salve su fuerte príncipe.

    Siento y pienso, que a estas alturas de la vida, estos roles de género no nos representan (al menos no a todxs).

    Por eso me alegró al ver la película animada de Mario Bros y poder disfrutar con mucho gusto de una historia alterna: 2 personajes, un chico y una chica que como pares se embarcan a salvar a un tercero, en este caso, un chico. Porque los chicos también caemos en aprietos que no buscamos o pedimos, no siempre somos el “salvador” de la historia. Peach permanece aún en mi mente, en su motocicleta llena de estilo, como un personaje clave, con decisión y acción. La pasividad quedó en el olvido.

    Y entonces eché para atrás a pensar que hace bastante rato se vienen proponiendo otras formas de representatividad en estos contenidos: Valiente no quería seguir al pie lo impuesto por su linaje familiar (Valiente – Disney | Pixar, 2012), Fiona, a pesar de esperar a ser rescatada por su príncipe, no era nada pasiva o indefensa (Shrek – Dreamworks, 2001), Luisa es la hermana fuerte que soporta el peso familiar (Encanto – Disney, 2021).

    No hay figuras masculinas que les salven, que se lleven los honores. Ellas son dueñas de su poder. Ellas se salvan solas.

    ¿Y nos preguntamos si la representatividad importa?

    En mi caso personal me hace preguntarme, si de niño hubiese estado expuesto a otras masculinidades, si la propia se hubiese construido de manera diferente. Más honesta con el hombre que soy y cómo me quiero relacionar con las demás personas que me rodean en mi cotidianidad, sabiendo que no tengo que solucionarlo todo, que no estoy encima de nadie, que no tengo que tener la última palabra.

    Porque la representatividad SÍ importa, en especial para lxs más chicxs, es una confirmación de que lo que siento es válido, de que como me percibo es posible.

    Me alegra mucho saber que las nuevas generaciones (y también los que ya somos adultos) podemos disfrutar de estas nuevas historias, desde otros lugares, con una re lectura. Me alegra mucho en especial para con los niños que componen mi familia y siento gran esperanza de cómo se van construyendo esas versiones de sí mismos en su interior, de la diversidad de”arquetipos” que pueden adoptar en sus vidas y que en el futuro no tengan miedo a “salirse del molde” por que ya no habrá molde del qué salirse.

    Cada quién construirá su identidad y su expresión en el mundo como se le antoje.

    Si quisiéramos salvarnos, o salvar a alguien, lo haremos en comunidad. Cada quién desde sus fortalezas, sin importar cómo se auto perciba.

    Sobre el autor

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    Iaris acompaña proyectos en los que cree, con la gente que quiere, desde cualquiera de sus saberes. Rodearse de chicas a través de su vida le ha enseñado a valorar la espera, los ciclos, lo profundo e intangible. Con Mujeres Fuertes su labor es el apoyo “tras de cámaras” de manera logística y operativa; sostiene y cuida a la distancia. Es apasionada del baile, del arte y del amor. Actualmente transita un viaje de autodescubrimiento en el Lago Atitlán (Guatemala), de la mano del cacao, el agua y los volcanes.


    Sobre la autora

    Toby Israel es la fundadora y facilitadora de Mujeres Fuertes Autodefensa. Instructora de defensa personal (Certificación Completa, ESD Global, Formadora de Instructoras, Credencial ESDP con la Association of ESD Professionals) y maestra de yoga, facilita retiros y talleres para inspirar y transformar a partir de la conexión con nuestra fuerza interior. Vino a Costa Rica en 2017 para sacar su maestría en la Universidad para la Paz. Se quedó por el sol, la papaya y la comunidad.

    Toby Israel is the founder of Mujeres Fuertes Costa Rica. As an Empowerment Self-Defense instructor (full certification and trainer of trainers, ESD Global) and yoga teacher, she facilitates retreats and workshops to inspire and transform through our connection with our inner strength. She came to Costa Rica in 2017 to complete her Masters at the University for Peace. She stayed for the sunshine, the fruit, and the community.


    Sobre Mujeres Fuertes Autodefensa

    Mujeres Fuertes es un proyecto de autodefensa apoyando a todas las personas a vivir una vida libre de miedo y llena de confianza.

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