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  • La empatía y la justicia social

    La empatía y la justicia social

    Un mensaje de Toby Israel, fundadora de Mujeres Fuertes

    Recién me enteré que alguien ha estado difundiendo información falsa sobre mi y mis opiniones políticas. Normalmente, no respondería a la difamación, pero además de eso, varias personas de nuestra comunidad me han preguntado sobre mi perspectiva sobre Israel-Palestina en los últimos meses.

    Si me conocen por los talleres de autodefensa, seguramente se han dado cuenta que en mi rol de gestora de Mujeres Fuertes no hablo mucho sobre mi – ni mi religión, ni mi familia, ni mi vida personal, ni mi política.

    Eso no es casualidad. Como conversamos en nuestras capacitaciones de instructoras, todo lo que hacemos como facilitadoras, lo hacemos con la intención de apoyar a nuestras participantes. Cada decisión que he tomado en mis 7 años de construir y gestionar este proyecto es la que – creo, espero – mejor apoya nuestra misión: brindar herramientas de autodefensa holística a todas las personas posibles.

    He sentido, y sigo sintiendo, que es el mejor para nuestra mision estar muy selectiva con cuando y porque comparto mis historias y opiniones personales por estos canales.

    Y claro, la interseccionalidad está al corazón de nuestra metodología. La autodefensa y la lucha contra la violencia patriarcal es y debería estar entrelazada con otras luchas, entre ellas contra el colonialismo, el racismo, la intolerancia, y la destrucción ambiental.

    Y, nuestra presencia digital, bien como nuestros talleres presenciales, busca impartir información específica sobre técnicas físicas y verbales para la defensa personal y comunitaria. Es nuestro enfoque que nos ha permitido tener el impacto que tenemos. No quiero y no permitiré que el discurso polarizado de nuestros tiempos obstruya ese impacto. 

    En nuestra comunidad existen, les aseguro, muchas perspectivas distintas sobre temas sociales, políticas, espirituales, íntimas, y filosóficas. No todas estarán de acuerdo conmigo (y eso está bien!), pero yo creo que esa diversidad – y el aprender cómo sostenerla con compasión y amor – es clave para construir una red fuerte.

    Me entristece profundamente cuando veo la polarización (en esta comunidad y muchas otras) dividir personas buenas que tal vez hubieran podido ser aliadas. Me entristece y me duele ver mentiras sobre mi persona usadas para alimentar esa misma polarización.

    Aquí, no tenemos que ser amigas para ser hermanas. Nos une una pasión compartida por la autodefensa holística y la prevención de violencia.

    A la vez, muchas de ustedes no son solamente colegas o alumnas, sino también amigas. Como amiga, tengo que reconocer que tampoco no he compartido todo. He tenido el privilegio de vivir muchas vidas en una. Me apasionan muchas cosas. Son pocas las personas con las cuales comparto todo, y mucho menos en las redes sociales. 

    Ya hace rato que elijo minimizar mi tiempo en estos espacios virtuales. Me parece que las tecnologías informáticas, estructuras capitalistas creadas para comodificar nuestra atención, nuestro dolor, nuestra rabia, nuestro miedo, y nuestro deseo, simplemente no pueden aportar a las conexiones y conversaciones que yo deseo desarrollar.

    ~

    Todo eso dicho, agradezco a las amigas que me han aconsejado que compartir un poco más sobre mi conexión con Israel-Palestina y la lucha para la paz, libertad y seguridad de todes en esa región, podría aportar algo de valor aquí.

    https://www.youtube.com/watch?v=GWR58m2a6iA

    Tenía 16 años la primera vez que escuché la palabra “nakba”. Ha sido uno de los trabajos mas importantes de mi vida adulta reconciliar la historia de Israel que aprendi como niña – una historia de esperanza, de supervivencia – con la historia de Palestina – una historia de perdida, colonización, y ahora genocidio. Escribí mi tesis en la antropología sobre la identidad de mujeres judías. Hice mi maestría en la universidad de la paz, lo cual me trajo a Costa Rica. Durante un año y medio, desde 2023, colaboré con Peace Activation, una organización bien alineada con mi perspectiva sobre la paz y la importancia de la empatía en la transformación de conflicto, y la cual recomiendo a cualquier persona que busca un espacio de escucha y activismo con alma.

    Creo que todes saben – o asumen – que soy judía. Muchas saben que una parte de mi familia ahora vive en Israel, incluso mi hermano, mi sobrinita, y mi sobrinito, unas de las personas mas importantes para mi. Quiero un mundo diferente para ellos – y para todos nosotros. 

    Mi herencia como mujer judía, y como la nieta de sobrevivientes del holocausto, esta en mi ADN, mi alma, y mi compromiso con la justicia social. Está al corazón de mi trabajo con Mujeres Fuertes, mi pasión por la paz, y mi creencia profunda que cada persona es sagrada y digna de libertad y seguridad.

    Por esa misma creencia, denunció al gobierno estadounidense por su responsabilidad directa en los ataques de Israel contra la vida y la seguridad de la población palestina, como principal proveedor de armas. 

    Denuncio al gobierno israelí por su genocidio en Gaza, lo cual ha matado mas de 60.000 personas palestinas en los ultimos 16 meses, y por sus décadas de colonialismo. Cito el nuevo reporte de B’Tselem lo cual confirma que, “La evidencia muestra un desmantelamiento deliberado y sistemático del sistema de salud de Gaza y otros sistemas vitales necesarios para la supervivencia de la población.”

    Y denunció a Hamás por su ataque contra Israel el 7 octubre de 2023, matando a 1.200 personas y tomando más de 240 rehenes.

    Yo, como muchos de ustedes, siento rabia, impotencia, y muchísimo dolor. Siento miedo todos los días para las personas que amo – y para las personas que no conozco, pero que amo también.

    Entiendo el impulso de canalizar esa rabia, dolor, y miedo hacia las personas que quedan a nuestro alcance. Pero les recuerdo que:

    1. Son los gobiernos los que fabrican, venden, y lanzan bombas, y que más merecen nuestra rabia.
    1. que el odio nunca nos acerca a la paz. No hay lugar en la comunidad de Mujeres Fuertes para discurso intolerante, deshonesto, o violento hacia ningún grupo de personas. Denuncio el antisemitismo, la islamofobia, y la intolerancia en todas sus formas.
    1. Que cuando la impotencia nos vuelve locas, seguir caminando, con pasos sólidos y conscientes, hacia el mundo que queremos construir – agregar nuestra gota de agua al mar de cambio – nos enraiza en nuestro poder.
    1. Que no estamos libres hasta que todes estén libres. Mi libertad, nuestra libertad está profundamente conectada a la de cada otra persona. Y si no podemos coexistir y respetarnos en nuestras comunidades pequeñas, no hay mucha esperanza para el mundo.

    ~

    Performar nuestras opiniones no es lo mismo que habitarlas. Repito un hecho que me parece cada vez mas importante: Mucho del trabajo más importante–escuchar, educarnos, deconstruir las identidades que heredamos, y tener conversaciones difíciles, aun cuando nadie está mirando–es lento, a veces aburrido, e invisible. Ese trabajo alimenta un cambio social sostenido.

    No es para decir que el activismo digital no tiene impacto, claro que sí. Pero no es el único impacto.

    ~

    Creo que debemos expandir nuestra imaginación de lo posible si aspiramos a construir una realidad diferente.

    No podemos elegir nuestra herencia – nombres, o traumas, o historias – pero si elegimos qué hacer con ella.

    En la tradición judía, los nombres tienen un peso importante. Me niego a permitir que el gobierno israelí actua o habla en mi nombre.

    Como persona judía nacida en la diáspora, afirmo que “nunca mas” significa nunca mas para ningun grupo, o no significa nada.

    Como la bisnieta de refugiados judios que eligieron el apellido “Israel” para comenzar su vida en los Estados Unidos, yo decido lo que significa mi nombre hoy.

    Para mi, significa una tierra segura y sagrada donde nos reunimos en comunidad, en cualquier parte del mundo, para compartir el pan, reír, llorar y orar juntos, y recordarnos que nos pertenecemos los unos a los otros.

    Es un sueño: paz y seguridad para todes, cada uno de nosotros sagrado, completo y digno de vida.

    Estamos muy lejos de esa tierra hoy, pero mi nombre me recuerda la esperanza de mis ancestros:

    Algún día, llegaremos.

    Espero que cada une siga trabajando hacia el mundo que desea, paso a paso, gota a gota. 

    Aquí seguiremos con la misión que hemos tenido desde el inicio: brindar herramientas de autodefensa a todas las personas posibles.

    Es un honor compartir esa misión con ustedes.


    Sobre la autora

    Toby Israel es la fundadora y facilitadora de Mujeres Fuertes Autodefensa. Instructora de defensa personal (Certificación Completa, ESD Global, Formadora de Instructoras, Credencial ESDP con la Association of ESD Professionals) y maestra de yoga, facilita retiros y talleres para inspirar y transformar a partir de la conexión con nuestra fuerza interior. Vino a Costa Rica en 2017 para sacar su maestría en la Universidad para la Paz. Se quedó por el sol, la papaya y la comunidad.

    Toby Israel is the founder of Mujeres Fuertes Costa Rica. As an Empowerment Self-Defense instructor (full certification and trainer of trainers, ESD Global) and yoga teacher, she facilitates retreats and workshops to inspire and transform through our connection with our inner strength. She came to Costa Rica in 2017 to complete her Masters at the University for Peace. She stayed for the sunshine, the fruit, and the community.


    Sobre Mujeres Fuertes Autodefensa

    Mujeres Fuertes es un proyecto de autodefensa apoyando a todas las personas a vivir una vida libre de miedo y llena de confianza.

    Aprovechen nuestros recursos digitales de autodefensa:

    • Un blog con docenas de artículos sobre la autodefensa, la prevención de violencia, y otros temas relacionados.
    • Un canal de YouTube con MUCHOS talleres de autodefensa grabados.
    • Un handbook en formato PDF ilustrado explicando todas las técnicas.
    • Un curso digital autodidacta.
  • La autodefensa como acto de resistencia diaria

    La autodefensa como acto de resistencia diaria

    “Avisame cuando llegués” debería ser opcional, pero entre mujeres, es un código silencioso de cuidado, un gesto de sororidad involuntaria que hemos aprendido a ejercer para sobrevivir, y casi que una orden obligatoria.

    En un mundo donde la violencia de género es una sombra constante, la seguridad para las mujeres se ha convertido en un acto de resistencia diaria. Según las voces de decenas de mujeres que respondieron a la pregunta* “¿Qué es seguridad para vos y qué medidas tomás para sentirte segura?”, la respuesta no es sencilla ni uniforme, pero revela patrones profundos y dolorosos:

    • nos cuidamos entre todas,

    • nos preparamos para lo peor, y

    • nos protegemos aunque debería ser innecesario.

    “Si viajo sola, me informo de todo, busco un hotel seguro y llevo implementos para protegerme”, cuenta Liam, Majo relata cómo siempre lleva consigo spray de pimienta y una mini cuchilla entre sus llaves.

    Hay quienes prefieren correr sólo en zonas muy transitadas, (la gran mayoría comparten su ubicación en tiempo real con amigos, madres, hermanas, parejas) y quienes simplemente ya no se animan a salir solas. 

    Estos relatos no son anécdotas aisladas: son formas de autodefensa que hemos internalizado.

    Desde un contacto de emergencia en el celular, hasta llevar elementos cotidianos que pueden transformarse en armas como un sacacorchos “porque le sale un cuchillo fácil”. Desde revisar minuciosamente el lugar al que vamos, hasta pedir compañía para evitar trayectos solitarios, la autodefensa no siempre implica golpes o técnicas de combate; también es estrategia, prevención, intuición aguda y una red de cuidado que tejemos entre todas.

    La seguridad, para nosotras, se construye en pequeños actos que, en conjunto, revelan una realidad cruda: vivimos en un entorno que no está hecho para protegernos, por eso, lo hacemos nosotras mismas.

    Para salir de la casa, nos aseguramos de que alguien sepa siempre dónde estamos; evitamos zonas desconocidas y solitarias de noche y muchas veces por completo. Aprendemos a vivir en un constante estado de vigilancia, cuidando nuestras pertenencias y nuestra propia existencia, siempre atentas a nuestro entorno.

    Este ejercicio cotidiano de supervivencia, también nos enseña a practicar la sororidad, porque, estar pendiente y “acompañar de lejos”, es un compromiso que tenemos unas con otras, un acuerdo que establecemos y entendemos sin ninguna explicación previa.

    La autodefensa femenina es la respuesta a una sociedad que nos quiere divididas, pequeñas y atemorizadas. Y sin embargo, cada vez que una mujer elige proteger a otra, cuidarla, confiar en ella y acuerparla, está desafiando ese mandato.

    Hoy, cuidarnos es una forma de lucha.

    Es apoyo traducido en acción. Y, aunque el sueño es que un día ninguna tenga que vivir con miedo, por ahora seguiremos construyendo nuestras propias redes, gritando juntas, y defendiéndonos juntas.

    Porque nos tenemos. Porque nos cuidamos. Porque existimos. Y porque entendimos que la seguridad es colectiva.

    No estamos solas cuando aprendemos a protegernos entre todas con un cuidado mutuo que se expresa en mensajes, ubicaciones compartidas y herramientas improvisadas y que no es sólo un acto de supervivencia, es también una forma de resistencia activa.

    La autodefensa no empieza (ni termina) en el cuerpo: empieza en la confianza de que, juntas, podemos crear un entorno más seguro.


    *Este texto nace de una pregunta que lancé en Instagram, buscando respuestas reales, cotidianas y urgentes. A través del crowdsourcing con mi comunidad de redes, recopilé experiencias directas de mujeres que, en su día a día, construyen su seguridad a como pueden. No es una investigación formal, pero sí una forma de tomarle el pulso a la realidad desde la voz de quienes la viven, y no son datos estadísticos, son testimonios que hacen visible lo que muchas ya intuimos: que la seguridad personal, para nosotras, es una práctica colectiva. 


    Sobre la autora

    Sara Alvarez Keller, estudiante de psicología interesada en temas sociales quien está redescubriendo sus pasiones, mientras encuentra equilibrio entre el trabajo y la universidad. Amante de los libros, el café, viajar y los atardeceres.


    Sobre Mujeres Fuertes Autodefensa

    Mujeres Fuertes es un proyecto de autodefensa apoyando a todas las personas a vivir una vida libre de miedo y llena de confianza.

    Aprovechen nuestros recursos digitales de autodefensa:

    • Un blog con docenas de artículos sobre la autodefensa, la prevención de violencia, y otros temas relacionados.
    • Un canal de YouTube con MUCHOS talleres de autodefensa grabados.
    • Un handbook en formato PDF ilustrado explicando todas las técnicas.
    • Un curso digital autodidacta.
  • De la desconfianza a la sororidad

    De la desconfianza a la sororidad

    “Es la amistad entre mujeres que ni siquiera son amigas”, le dice la escritora y periodista peruana Gabriela Wiener a BBC sobre la sororidad.

    Esa es la clave, y de los puntos que más me impresionan; que una desconocida sea capaz de acuerpar a una mujer, en momentos incluso poniéndose en riesgo, y no esperar nada a cambio.

    Por otro lado, me deja un sabor amargo en la boca que el 90% de agresores a mujeres sean familiares o personas cercanas a ellas, dejando en clara evidencia un opuesto casi poético entre la sororidad y la violencia de género.

    Es difícil alcanzar este nivel de compañerismo y solidaridad habiendo crecido en una estructura que fomenta y casi que impone la desconfianza entre mujeres, que no impulsa una competencia sana en ámbitos profesionales, educativos y de logros, si no en estándares de belleza inalcanzables y por la atención de hombres.

    Despojarse de tantas expectativas es complejo, no caer en el sinfín de estímulos que recibimos sobre quienes dictan nuestro pasado, presente y futuro es una lucha constante, y sólo se logra cuando alcanzamos una posición de reconocimiento y respeto mutuo. Eso es la sororidad.

    “La sororidad es un pacto político de género entre mujeres que se reconocen como interlocutoras… No hay jerarquía, sino un reconocimiento de la autoridad de cada una”, escribe Marcela Lagarde.

    Es importante luchar por la libertad, admirarnos y criticarnos conscientemente, no cayendo tampoco en un apoyo ciego que derrote el propósito de la sororidad y la hermandad. Se han escudado personas detrás del feminismo para caer en acciones racistas, xenofóbicas, clasistas e incluso machistas, valiéndose de que “las mujeres tenemos que ser sororas siempre”.

    Esto no sólo es moralmente reprochable, si no que alimenta al patriarcado a utilizar los términos como “¿no es que son sororas? ¿Dónde está el apoyo entre mujeres? ¿Y las feministas qué se hicieron? Y que en su mayoría provienen de hombres ansiosos y sedientos por tener la más mínima excusa para burlarse y violentar a las mujeres.

    Es importante recordar este contexto, especialmente ahora que se avecina el 8M, cuando escuchamos a muchas mujeres decir que quienes nos manifestamos no las representan, o que “esas no son formas” (de pedir equidad e interseccionalidad en los derechos que nos pertenecen).

    Me encantaría poder ir persona por persona, recordándoles que gracias a esas mujeres que fueron ruidosas, rebeldes, y revoltosas, es que ellas pueden votar, que pueden estudiar, que pueden trabajar y utilizar pantalones o el tipo de vestimenta que deseen.

    Pero más que eso, me genera tristeza pensar que nunca han estado en una marcha sólo de mujeres, sintiéndose enormes, fuertes, poderosas y sin miedo, acuerpadas por una y mil y una de desconocidas, brincando y cantando, gritando al unísono en una marea que suda dolor, frustración, impotencia; pero también muchísimo amor, pasión y felicidad.

    Yo marcho por mí, pero como mujer blanca reconozco mi privilegio y sé que ahí no acaba, tengo que ver más allá de mi nariz diría una de mis mejores amigas; así que marcho por ellas, por las que están, las que faltan y las que estarán.

    Por la desconocida que me cuidó en un bar hace 10 años,

    las que regalan productos sanitarios sin pensarlo dos veces,

    las niñas, las abuelas, las mamás;

    y sí, por ellas, las que no represento, las que se sienten incómodas porque como bien lo dice Catalina Ruiz-Navarro

    “la sororidad no plantea que tengamos que ser mejores amigas ni que entre todas nos caigamos bien, es entender que hacemos parte de un sistema que de alguna manera a cada una nos tiene jodidas y que nos vamos a aliar para enfrentarlo.”

    En una sociedad que nos quiere todo menos unidas, abracémonos y marchemos con la cabeza en alto siempre; y cuando alguna no tenga la fuerza, otra le pondrá su hombro y entre todas seguiremos luchando, incomodando y existiendo.

     


    Sobre la autora

    Sara Alvarez Keller, estudiante de psicología interesada en temas sociales quien está redescubriendo sus pasiones, mientras encuentra equilibrio entre el trabajo y la universidad. Amante de los libros, el café, viajar y los atardeceres.


    Sobre Mujeres Fuertes Autodefensa

    Mujeres Fuertes es un proyecto de autodefensa apoyando a todas las personas a vivir una vida libre de miedo y llena de confianza.

    Aprovechen nuestros recursos digitales de autodefensa:

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    • Un canal de YouTube con MUCHOS talleres de autodefensa grabados.
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    • Un curso digital autodidacta.